Cantabria entera vibró con el Historic Rallye Legend

 

La masiva asistencia de aficionados, que acompañaron en las cunetas durante todo el recorrido del Legend Historic Rally, marcó el desarrolló de la segunda y última etapa de esta reunión de joyas de cuatro ruedas, a medio camino entre la competición y la pura exhibición. Los participantes tomaron la salida a primera hora de la mañana desde El Sardinero, desde donde se dirigieron al tramo inicial del día, situado en Rudagüera.

Al contrario de lo sucedido el viernes, el día amaneció más o menos nublado, sin tanto calor como en la primera jornada, aunque la gran diferencia fue la gran cantidad de gente que acudió a ver en acción los legendarios vehículos.La primera sección de la etapa se completó con el tramo de Labarces, que en esta ocasión perdió parte de su encanto al no poder realizarse el famoso cruce, llevándose a cabo posteriormente el reagrupamiento en Puente Nansa, previo paso por Collado de Ozalba.

Tras estas tres primeras especiales a los pilotos les restaban sólo tres más para completar el recorrido del rally: Palombera, Castillo Pedroso y La Montaña.
 
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Palombera era el tramo más largo de la etapa aunque, paradójicamente, también el que reunió menos público debido a la dificultad en los accesos. En el de Castillo Pedroso, cientos de aficionados recibieron a los participantes a su paso por el pueblo, como también siguieron la prueba en La Montaña. Desde allí, los pilotos se dirigieron a Sarón, donde finalizó el rally.
Como también sucedió el día anterior, la dureza del Legend Historic Rally forzó los abandonos, que aumentaron al final de la carrera. Entre ellos, el de Giuseppe Volta, aunque su baja se debió a motivos personales. Quien sí volvió a tomar la salida fue el italiano Sandro Munari, esta vez al volante del Lancia 037 del propio Volta.
 

 
Tramo espectáculo
Tras un descanso para comer, la organización dispuso un circuito en Sarón, en el que incluso había dispuesto gradas para la correcta colocación del público, en el que los pilotos ofrecieron un bonito espectáculo. A destacar la actuación del piloto cántabro Daniel Sordo, que levantó a los aficionados de los asientos con sus maniobras.
Los más afortunados entre los asistentes a la demostración fueron las dos personas que tuvieron la oportunidad de disfrutar como copilotos a bordo del Lancia Stratos de Alitalia. El resto se conformó con deleitarse con las evoluciones de coches magníficos como el Lancia Delta S4 del italiano Loris Canbian, con sus más de 500 caballos de potencia.
 
Fuente: eldiariomontanes.es
Foto: www.latulasport.es / Gary Glez. Ebana / Juan Carlos García Vegas