Había mucha novedad esperada entre las asistencias de la prueba germana en el WRC y aunque quizá la más esperada, la decisión de Loeb sobre su futuro, no apareció por ningún lado, otros asuntos de gran importancia rondaban el entorno de la prueba.
Dos vehículos, ambos de la categoría R1, se presentaban en sociedad. Estos modelos son los creados por Citroen, con el DS3 R1, y Toyota, con el Yaris R1A.
Citroen presentó su coche en las asistencias de la marca, siendo para la mayoría una sorpresa ya que nadie se lo esperaba y que muestra el interés ya confirmado por Citroen para pilotos privados, vendiendo un coche básico para comenzar y entrando en competencia con Toyota, quien también presentó su vehículo pero no solo en sociedad, sino también en competición, siendo pilotado por Isolde Holderied y copilotado por Herbie Hossbach.
Ford también puso como coche de seguridad un Ford Fiesta R1, el primer modelo que salió de esta categoría a manos de Raffael Sulzinger.












