Sébastien Loeb y Daniel Elena lideraban plácidamente el Silk Way Rally en el estreno del Peugeot 3008 DKR Maxi en competición oficial, con el objetivo de que llegase en perfectas condiciones para el objetivo marcado por el equipo francés, el Dakar 2018.
Sin embargo, una salida de carretera en el kilómetro 82 de la etapa número nueve ha trastocado los planes del equipo. Tanto Loeb como Elena pudieron reparar parte de los daños del 3008 para poder continuar en la etapa, teniendo que detenerse de nuevo en un par de ocasiones hasta ser ayudado por el camión de asistencia. Como consecuencia del choque, Sébastien Loeb ha sufrido un severo esguince, por lo que el equipo abandona debido a varios consejos médicos.
Sébastien Loeb: «Había un agujeto que yo no ví, así que golpeamos el interior, rompiendo algunas partes delanteras del coche. Hicimos varias paradas para reparar el coche para poder continuar y necesitamos la ayuda del camión de asistencia. Sé que el equipo Peugeot podría haber reparado el coche. Una vez más tuve buenas sensaciones con el Peugeot DKR Maxi, el cual está funcionando bien, y estoy seguro que es el coche que necesitamos para afrontar el Dakar el próximo año.»












