El director técnico de Citroën Racing, Olivier Maroselli, ha querido valorar a una semana vista del inicio de la temporada 2019 del World Rally Championship, cuáles han sido las modificaciones del C3 WRC.
Principalmente, respecto al Monte-Carlo del año 2018, presenta mejoras en los amortiguadores y suspensión, con el objetivo de conseguir un coche de mayor facilidad de manejo y adaptarse a las múltiples condiciones de agarre que puede haber en el evento monegasco.
Así lo reconió Olivier Maroselli: “El C3 WRC ha sufrido algunos cambios considerables desde el Rallye Monte-Carlo de 2018, en términos de amortiguadores y diseño de la suspensión, y ahora tenemos una buena comprensión de la configuración básica. Trabajamos para conseguir un automóvil que fuera más fácil de manejar y que, por lo tanto, sea capaz de adaptarse a los diversos niveles de agarre que este evento suele generar. Tuvimos prácticamente todas las condiciones durante las pruebas: asfalto seco, nieve y hielo de buena calidad, nieve derretida y aguanieve. Esto significaba que podíamos analizar una amplia variedad de configuraciones, como las llantas de ajuste cruzado, lo que implica prestar mucha atención a la configuración para garantizar que el manejo del coche sea predecible. También trabajamos en opciones de configuración que podrían ser ajustadas por los equipos entre etapas en una competición, así que creo que estamos bien preparados para el rally «.











