A primera hora de la tarde de ayer se confirmaba que el equipo humano de Roberto Carranza y Juan Carlos Fernández continuaba de manera incansable trabajando en el coche para incorporarse a la carrera.
Veinticuatro horas después, las pruebas realizadas en materia de refrigeración y los nuevos parámetros ordenados en la gestión del motor, les han permitido poder rodar con el coche hasta bien avanzado el día.
Buena parte de la jornada se ha empleado en poner a prueba el coche durante más de 250km seguidos, y una vez terminado el test se ha vuelto a abrir para comprobar que todo ha funcionado de manera correcta, motivo que en palabras de Carranza, “con mucha prudencia e ilusión a partes iguales debemos salir a la especial, al fin y al cabo es a lo que hemos venido” comenta Carranza, piloto del Promyges Rallye Team.
Así mismo, todos los integrantes del equipo han estado de acuerdo en continuar y en agotar todas las opciones y recursos antes de firmar un abandono. El escenario ideal y la posibilidad que, por vez primera, ofrece ASO de utilizar un comodín y reengancharse, ha dotado de “una buena dosis de coraje, esto es el Dakar y no podemos rendirnos sin agotar todas las opciones. Nos debemos a todos nuestros seguidores, todo nuestro equipo y sobre todo a nuestros patrocinadores, que al fin y al cabo nos han ayudado a llegar hasta aquí, motivo más que suficiente para insistir” ha manifestado rotundamente Juan Carlos, navegante del equipo.
La etapa 4, con un total de 672km de los cuales 453km son cronometrados, alterna pasos arenosos y tramos empedrados a partes iguales, todo ello sobre pistas generalmente con multitud de trazas y como está siendo habitual, la navegación vuelve a ser la protagonista del día.










