El Rallye Rías Altas Histórico significó la participacíón número 100 de la copiloto vasca Alaitz Urkiola como copiloto en rallyes, cosechando a lo largo de nueve años de trayectoria varios títulos.
Allá por el 2011 y con 16 años, Alaitz Urkiola se subía por primera vez en competición oficial a un coche de carreras con Aitor Arrieta en un Renault Clio en el Rallysprint de San Miguel logrando clasificarse en décimo tercer lugar, así como primeros de grupo N y primeros de la clase 2 de la prueba. A partir de ahí, se subió en las siguientes temporadas con rostros conocidos del automovilismo vasco y nacional como Iñigo Alustiza, Íñigo Alberdi, Roland Holke, Josu Lertxundi, Aritz Badiola, Iñigo Olabe o Aingeru Castro, con quién se subió por primera vez en el BMW M3 E36 en el Rallye Memorial Cristian López en 2014 y consiguieron nada más y nada menos que cinco títulos en el país vasco. «Todos los pilotos con los que he corrido me han enseñado y aportado mucho para seguir creciendo, de lo cual les estoy muy agradecida» nos reconocía.
Dos campeonatos de Rallysprint (en 2015 y 2019) así como tres campeonatos de rallyes (2017, 2018, 2019) son los que ha conseguido Alaitz Urkiola a la derecha de Aingeru Castro, iniciando en 2020 uno de sus retos más apasionantes y difíciles, la Copa Suzuki Swift. La suerte no está acompañando al equipo vasco en la temporada con diversos problemas que no han permitido sacar el mejor resultado posible a pesar de que se han colado ya en lo más alto de la clasificación con scratch como el logrado en el Rallye de Ferrol.

Nueve años de trayectoria y 100 carreras dan para muchos momentos buenos y no tan buenos, aunque Alaitz reconoce que quizá el mejor de ellos sea el haber logrado el primer campeonato vasco en 2015, algo «inimaginable para mí cuando de pequeña iba a ver rallyes».
Con ella hemos querido repasar cómo se inició su pasión por las carreras y cómo y cuando empezó a interesarse por las labores de copiloto, así como los mejores y peores momentos de casi nueve años en los que ya suma 100 carreras así como el coche preferido de entre los que ha podido subirse.
¿Cómo surgió tu pasión por el automovilismo y como te iniciaste en el mundo del copilotaje?
Con tan sólo 5 años mis padres me regalaron una moto de cross y comencé a andar en ella. En mi familia siempre hubo mucha pasión por el automovilismo. Mi padre y mis tíos corrían en Raid y yo les acompañaba a ver las carreras.
Con 15 años hice un cursillo de copilotaje en Torrelavega que impartían Rodolfo del Barrio, Borja Odriozola y Aintzane Goñi, debutando ya a los 16 con Aitor Arrieta en un Clio grupo N.
En el Rallye Rías Altas cumpliste 100 carreras a la derecha, ¿Cómo ha sido esa evolución desde el inicio hasta llegar al punto de llevar una centena de carreras?
A lo largo de todo este tiempo he tenido la oportunidad de correr con muchos pilotos. Al principio en campeonatos regionales de rallyes y rallysprint durante varias temporadas, hasta que en estos últimos años tuve la oportunidad de hacer algunas pruebas del CERT junto a Aingeru Castro y otras del CERA con Roland Holke y Aritz Badiola. El año pasado también tuve la oportunidad de debutar en el CERTT al lado de mi tío Mikel Urkiola en su Nissan Navara. Una unidad construida en Sudáfrica que había disputado anteriormente el Dakar.
Finalmente este año he conseguido hacer la temporada completa en la copa Suzuki a la derecha de Aingeru. Por suerte, todos los pilotos con los que he corrido me han enseñado y aportado mucho para seguir creciendo, de lo cual les estoy muy agradecida.

¿Qué momento destacarías de todas estas temporadas?
Por suerte, en esto de las carreras hay muchos momentos muy buenos (también malos ja,ja) por lo que es difícil quedarse con uno en concreto. Uno de los que destacaría fue el primer campeonato vasco que conseguí, algo inimaginable para mí cuando de pequeña iba a ver los rallyes. También tengo un buen recuerdo del scratch que marcamos en el Rally de Ferrol. En la Copa Suzuki hay un nivel muy alto y poder estar rodando con el ritmo de la cabeza en nuestro segundo rally es muy gratificante y una recompensa al trabajo previo de todo el año.
¿Cuál es el peor recuerdo que guardas?
Los malos recuerdos intento borrarlos pronto y pasar página. El más reciente que tengo es el pasado fin de semana en el Rallye Rías Altas. El viernes se presentaba con unas condiciones climatológicas muy adversas y debido a nuestra falta de adaptación a las ruedas con tanta lluvia lo pasamos verdaderamente mal. Luego el sábado tuvimos un toque y después pinchamos dos ruedas. Tras al toque no podíamos abrir el portón trasero para sacar la rueda, todo un caos. La verdad que fue un Rally muy muy duro.
De todos los coches en los que has tenido la ocasión de subirte, ¿Con cuál te quedarías?
He tenido la oportunidad de hacer varias carreras en el M3 E30 de Alustiza y la verdad que era una pasada ese coche. También tengo muy buenos recuerdos del M3 e36, con el que pude ganar mi primera carrera y conseguir cinco campeonatos vascos.













