Está siendo una temporada clave en la carrera de José Antonio Suárez. Campeón en 2015 de la Peugeot 208 Rally Cup, el asturiano está becado este año dentro de la Peugeot Rally Academy, que le brinda un Peugeot 208 T16 R5.
Con el apoyo incondicional de Carlos Sainz ha disputado cuatro rallyes del mundial aunque la suerte aún no le acompaña. Una mala racha de resultados ha impedido que brille con la máquina francesa.
El grupo PSA destaca por ofrecer mútiples alternativas a sus pilotos – desde la categoría R2 con el 208 a la categoría WRC con el DS3, pasando por R3 y por R5. Craig Breen o Stéphane Lefebvre saben bien de qué trata la historia, especialmente el último, que ha pilotado todas las unidades anteriormente mencionadas.

Sus buenas actuaciones le llevaron en 2015 a disputar un programa de ensueño: dos rallyes del ERC y más de una decena del WRC, siendo oficial en cuatro ocasiones. Ahora ocupa las filas del Abu Dhabi Total WRT junto con Kris Meeke. Es, por tanto, el turno de Cohete.
Este fin de semana disputará por primera vez una prueba del ERC fuera de España. El Rally de Estonia supondrá una nueva oportunidad para él de demostrar de qué pasta está hecho. Los tramos estonios, no obstante, no son especialmente favorables para los vehículos R5. Allí funcionan mejor los R4, que poseen una mayor velocidad punta. Bien lo sabe Alexey Lukyanuk, vencedor el año pasado con un Mitsubishi EVO X R4.
Destacar a tan corta edad es difícil, pero a su vez es un fenómeno cada vez más común. Anualmente se descubren nuevos talentos y se endurece el mercado. A Suárez le conocemos y le conocen, pero necesita comenzar a cuajar resultados más sólidos si quiere que los equipos más fuertes le tiendan la mano. Porque nivel tiene de sobra.













