Tramos sucios, rotos en ocasiones, rebaladizos por la lluvia. Esa es la tónica que se ha encontrado la pareja formada por Dani Sordo y Carlos del Barrio hoy en la República Checa. El binomio mundialista, parte del equipo oficial de Hyundai, no ha tenido un día soñado en los alrededores de Zlín. Cuartos hoy, tendrán que remar mañana para tratar de salvar el podio.
Acostumbrada la marca coreana a la superioridad de sus pilotos en pruebas de índole extra-mundialista, este primer resultado de Sordo es cuanto menos extraño. Tanto Neuville en Ypres como Paddon en Francia demostraron el nivel que necesita expedientar un deportista que compite en la élite de los rallyes. El cántabro, cuyo mejor resultado han sido dos segundos puestos en los tramos cinco y seis, cede ya cincuenta segundos con Alexey Lukyanuk (Ford Fiesta R5), líder momentaneo en el Barum con 16,8 segundos sobre Jan Kopecký (Skoda Fabia R5).
Bien es cierto que este ha sido el primer contacto de Dani con el Hyundai i20 R5 aparte de un test realizado hace poco. Retardado por un pinchazo en la sexta especial y un trompo en la séptima, marcaba el décimo mejor crono en el tramo número ocho y el sexto en el siguiente, último del día. Por momentos, al comienzo del segundo bucle del día, parecía que Sordo podía dar alcance a Kopecký y a Gryazin (Skoda Fabia R5; tercero al final del día) – se colocaba a un segundo del checo y a ocho del ruso.
Nada pudo hacer pese a perder muy poco tiempo, apenas dos décimas de segundo, con el pinchazo. El mayor palo se lo llevaba en la última prueba, cediendo 20 segundos con el scratch y comenzando a ver a Miroslav Jakes (Skoda Fabia R5) por el retrovisor, a sólo diez segundos. Mañana aguarda una etapa de 93 kilómetros contra el crono con tres especiales a doble pasada.













