El ex-piloto de Volkswagen ha dado un auténtico recital al imponerse por más de dos minutos a Jan Kopecky, su perseguidor más cercano. Dominio, por tanto, de Skoda en un inicio de temporada que se prevé como una extensión de lo acontecido durante 2016.
Mikkelsen ya lo avisaba en el Shakedown: venía a Monte-Carlo a hacer un rally serio. Y vaya si lo está haciendo. De momento nadie puede seguir el frenético ritmo marcado por el noruego, ni siquiera Kopecky, situado a casi tres minutos de la cabeza. Cierra el podio Bryan Bouffier, primer francoparlante de la carabana de la categoría.
Por detrás, lejos, queda Eric Camill, a siete minutos y metido de lleno en una batalla con Quentin Gilbert por mantener la posición. Camilli, que el año pasado pilotaba el Ford Fiesta WRC oficial de M-Sport, ha sido relegado a esta segunda categoría durante 2017. Emil Bergkvist, campeón del ERC Junior, y Andrea Crugnola completan la clasificación del WRC-2.











