La pregunta la soltaba David Evans en Autosport el pasado fin de semana en un brillante artículo que expone, bajo mi parecer, de manera muy acertada cuál es la situación de M-Sport y de Ford ahora mismo. Y no sólo en materia ralística. Pero digo más: esa pregunta («So Ford’s not paying for Ogier?»), sólo esa, lanzada con la presición de un cirujano, aborda todo el tema.
Y es que si alguien no sigue regularmente el mundial de rallyes puede pensar que Ogier (y Tänak y el resto de pilotos que se montan en cualquiera de los Fiesta oficiales) está siendo pagado por Ford. Y no es así. La inversión – millonaria, dicho sea de paso – la lleva realizando M-Sport como marca privada desde hace un lustro. En 2012 la marca americana decidió salirse del mundial y fue entonces Malcolm Wilson quien confió en su equipo para seguir evolucionando el por entonces primer Ford Fiesta WRC en el campeonato. Cinco años después de la salida y diez después del último título, podrían volver a ser campeones de constructores. Sin Ford.
Echando la vista atrás la situación adquiere incluso dramatismo. La salida de la marca del óvalo del mundial trajo tras de sí una crisis económica al equipo. En 2013 y 2014, en este último con la también salida de Qatar, M-Sport sufrió una época de crisis. Aquellas fueron unas temporadas oscuras, con escasos test y que hicieron que aquel Ford Fiesta WRC se quedara casi obsoleto al final de la temporada con respecto al resto de vehículos.
Wilson y su equipo remaron para traer un novedoso Ford Fiesta WRC en 2015 y para traer el prototipo definitivo en 2017. Los británicos remontaron hasta haberse colocado de momento líderes indiscutibles del mundial. Un paso crucial en ello fue el fichaje de Sébastien Ogier aunque, para entender cómo se pasó de no poder realizar casi test a tener al mejor piloto del actual campeonato del mundo, hay que hablar de otra categoría: la R5.
Durante años M-Sport ha sido el proveedor que más unidades privadas ha vendido, de nuevo, sin Ford. Durante 2014 y 2015 tuvo un boom espectacular gracias a la segunda evolución del Ford Fiesta R5. Suertes económicas aparte, la aparición de los R5 y el buen hacer de M-Sport aquí les reportó grandes e indudables beneficios que, a la larga, consiguieron estabilizar la situación que atravesaban.

‘Seb‘, para continuar en M-Sport, quiere que vuelva Ford
«No digo que las condiciones actuales no sean buenas, pero creo que a largo plazo M-Sport no tendrá los recursos suficientes para seguir peleando contra los equipos oficiales. Por otro lado me gusta la estabilidad, y me encantaría que Ford aceptara apoyarnos. Si Ford viene creo que podría quedarme» puntualizaba el vigente campeón del mundo.
Y razón, visto las secuelas de la película, no parece faltarle. Un equipo privado necesita muchísimo dinero para cubrir el trabajo de un equipo oficial. Esto no es ningún secreto y en M-Sport lo saben. «Tienes que esperar y ver cuáles son los términos, pero si ellos vienen con un apoyo decente necesitaremos mejorar algunas cosas. Esta podría ser mi opción número uno pero, por supuerto, he empezado a trabajar con otras opciones. No puedo esperar a octubre o noviembre como el año pasado» sentenciaba Ogier.
Con Ogier y Tänak en lo más alto, es de esperar que Malcolm Wilson haga lo imposible para mantener a sus pilotos el año que viene. Pero el patrón sabe que el francés cuesta dinero, y que sin más fondos no podrán retenerlo. «No nos equivoquemos, el objetivo es mantenerlo aquí para la próxima temporada. Puedo entender de dónde viene Sébastien, y por eso estamos trabajando para que se quede. Para mantenerlo pueden pasar dos cosas: o bien encontramos un patrocinador fuerte, por lo que estamos trabajando muy duro, o bien vuelve Ford. Si eso no ocurre, no podremos mantenerlo» reconocía.
El tema económico es algo que también tocó David Evans en su artículo. Inyectar treinta millones de dólares – posiblemente el coste de uno de sus equipos de la NASCAR – en M-Sport sería una acción capaz de salvar la próxima temporada de su propia marca.

Hay razones para creer
A principios de esta temporada sucedía algo que ilusionaba a aficionados y profesionales. Ford WRC, cuenta verificada, volvía a usar su cuenta de Twitter tras un lustro de inactividad. Por Monte-Carlo se dejó caer Dave Pericak, líder de Ford Performance, para ver a Ogier ganar la cita inaugural del mundial de rallyes. Era la primera victoria de un Ford desde 2012.
Pericak contó a WRC Live que estaba muy emocionado con lo visto en la cita monegasca. «Es la primera vez que vengo a un rally del mundial y ha sido increíble. Hemos estado involucrados en otros deportes de motor, pero ahora estoy aquí y vamos a hacer esto parte de nuestro futuro. Con un coche totalmente nuevo y una batería de novedades en el reglamento va a ser una gran temporada. Tener a Sébastien en el coche es un sueño hecho realidad, así que es un gran negocio para nosotros, estamos emocionados» comentó.
Tampoco descartó la posibilidad de la vuelta de Ford. «Estamos aquí para echar un vistazo. Trabajamos con Malsolm Wilson, jefe de M-Sport. Ha hecho un trabajo magnífico y vamos a tratar de averiguar cómo seguiremos trabajando en el futuro«. No obstante desde aquello han pasado ya cinco meses, y las noticias llegadas al territorio mundialista han sido nulas. Estas operaciones son siempre lentas, es cierto, y en M-Sport tienen bagaje suficiente para hacerlo lo mejor posible. En este punto sólo queda armarse de paciencia.











