El piloto de las Islas Canarias, acostumbrado a verlo en el Nacional de Tierra dentro de la monomarca Copa Kobe Motor, con los Toyota Aygo, y en diversas pruebas en Canarias con el Ford Fiesta N5, ha decidido dar un salto adelante.
Benjamín Avella ha decidido hacerse con los servicios de un Citroen DS3 R5, máquina que estuvo ya hace dos temporadas en suelo español en manos de los Hermanos Sergio y Diego Vallejo. Su destino fue Portugal, donde Gil Freitas realizó varias participaciones con un accidente que obligó a recurrir a una nueva carrocería tras su accidente en el Rali Vinho Madeira.
A raíz de ahí, paró a principios de este año en manos de Miguel Nunes, con el que ha conseguido cinco pódiums esta temporada, con una victoria, dos segundos puestos y dos terceros puestos. “Es una muy buena oportunidad porque apenas tiene 500 kilómetros de tramo con esta carrocería y, además de estar totalmente revisado, tiene embrague y frenos a estrenar”, reconoció Avella a Motorenlínea.
El objetivo de Avella es participar en el regional canario de Rallyes con el R5, tras haberlo hecho ya con el Porsche y el Ford Fiesta N5.












