Hace unos días Sébastien Loeb realizó una breve jornada de test con el Citröen C3 WRC con el objetivo de ponerlo a punto para rodar en asfalto, algo que sin duda logró tras los resultados obtenidos en Alemania por la marca francesa; por su parte, Sébastien Ogier como ya ha declarado en más de una ocasión si Ford Motorsport no se involucra en el WRC no podría continuar en M-Sport ya que tiene un coste demasiado elevado para un equipo «privado».
Por un parte, el nueve veces campeón del mundo continúa asociado al grupo PSA al competir en el Mundial de Rallycross y en Raid con Peugeot Sport, pudiendo regresar a su marca de origen en la próxima temporada en ciertas pruebas del WRC, por otra parte, el actual líder del WRC tras mostrar su deseo de salir de M-Sport en el caso de que Ford Motorsport no se involucrase en el WRC hace que pudiese pertenecer de nuevo a Citröen Racing, marca con la que ya estuvo en las temporadas 2010 y 2011.
En ambas campañas, Ogier y Loeb defendieron los colores de Citröen Racing en el WRC finalizando el primero de ellos cuarto y tercero respetivamente, mientras que Loeb logró dos campeonatos con el Citroen C4 WRC y el Citroen DS3 WRC.
Además de Sébastien Ogier y Sébastien Loeb, el noruego Andreas Mikkelsen también se encuentra en la órbita de Citroen para representar al equipo en la temporada 2018.










