Van ya dos rallyes disputados del calendario del mundial de rallyes y la marca de los chevrones no ha logrado aún tener buenas sensaciones. Su vuelta al campeonato como marca oficial estuvo precedida de una pretemporada prometedora, donde supieron solventar cada problema que aparecía en el C3 World Rally Car. Pero ni en Monte-Carlo ni en Suecia han conseguido tener ese feeling que cada vez buscan con más ansias. De hecho, son los últimos en el mundial de constructores con un déficit de puntos sonrojante.
Para Craig Breen, el rally escandinavo era su estreno oficial en la nueva estructura de Citroën. En Monte-Carlo corrió Lefebvre, quien acusó problemas similares a los del piloto canterano de la Peugeot Academy. «Luché mucho para tener un buen feeling con la trasera del coche. No consigo correr recto y eso me hace cometer errores. Hay tramos menos malos, pero para nosotros el coche era una sorpresa. Tengo miedo de hacer alguna estupidez» reconocía el británico.
Para Meeke, más de lo mismo. «Fue muy extraño, estaba con muchas dificultades en el tren trasero en pleno tramo, desde la primera curva, donde tuve un gran susto. Con eso en mente, no quise hacer nada estúpido, me dediqué a proteger mi posición, pero en una curva el coche se me fue de frente, totalmente atravesado, sin permitirme poder hacer la curva. Aprovechamos cada kilómetro para aprender, pero vamos a tener que analizar toda la información que recojemos y mejorar» contaba.
Por su parte el jefe de filas, Yves Matton, optó por reconocer la labor individual de sus pilotos. «Lo que nos llevamos como positivo de Suecia es el buen trabajo que nuestros jóvenes pilotos hacen. Teniendo en cuenta su corta experiencia han excedido nuestras espectativas. Tenemos en mente lo que hay que hacer, mejorar y ser competitivos. Vamos a trabajar más aún preparando las próximas pruebas« dijo.












