Tras una temporada un tanto desilusionante, el equipo de Yves Matton está decidido a hacer bien los deberes para el año que viene. Sus esfuerzos se centrarán en evolucionar el C3 WRC para que en 2018 puedan estar peleando por el título. «La idea ahora es trabajar con visión de futuro a mediano y largo plazo» ha comentado el director de orquesta de la marca de los chevrones.
«Estamos trabajando de cara a 2018 y queremos recuperar el ritmo. No podemos decir que no lo tenemos, lo tenemos en algunas condiciones, pero en un rally no basta con tener ritmo sólo en algunos lugares. Trabajamos para tener una configuración correcta para cada condición». Yves Matton ha anunciado así a Autosport cuál es la hoja de ruta de su escudería. No descarta luchar por la victoria en alguna prueba lo que queda de año, y reconoce que tienen que cambiar el enfoque. Una de sus principales preocupaciones son las suspensiones, en las que trabajan desde el Rally de Suecia.
También Andreas Mikkelsen se ha pronunciado respecto a la situación actual de Citroën: «Trabajamos en el diferencial para tratar de frenar el deslizamiento del eje trasero y eso es bueno. Hicimos mucho en esos dos días de test, pero lleva tiempo. No se construye un nuevo amortiguador en un día. Hay más cambios que tienen que llegar, especialmente en la suspensión».
El noruego también ha hablado sobre seguridad, en favor de la cual ha partido una lanza. Comenta que ahora es mejor dentro del coche, habiendo más protección en el C3 que en el Polo. Mikkelsen volverá a sentarse en el coche en el Rally de Alemania, junto con Kris Meeke y Craig Breen.










