Sébastien Ogier y Julien Ingrassia dieron comienzo a una nueva temporada del campeonato del mundo de rallyes con una espectacular victoria en el Rally de Montecarlo, cita en la que permanecen invictos desde el año 2014.
El Ford Fiesta WRC de los franceses se puso en cabeza en la primera especial, marcando el ritmo desde el primer tramo, quizás el más traicionero. Las carreteras de esta edición estuvieron cubiertas de agua, hielo y nieve dificultando este gran desafío durante toda la competición. Ya no solo ante el gran reto que supone pilotar en estas condiciones sino también por el gran reto que es escoger las ruedas adecuadas.
«¡Es un buen comienzo de temporada! Al principio de cada campeonato, Montecarlo siempre es una de las carreras más importantes para mí. La afición local tienen grandes expectativas conmigo y es el evento que más me gusta disputar y ganar, ¡hacerlo este año por sexta vez es fantástico! Cinco victorias consecutivas en una prueba del WRC son un nuevo récord y, en mi opinión, no hay mejor prueba para establecerlo».
«La emoción aquí es tan fuerte como la primera vez que logré la victoria en esta prueba, una prueba legendaria para mí. Las características de esta prueba son muy complejas por las condiciones cambiantes de las carreteras, este año fue particularmente evidente con sol, asfalto seco, hielo, nieve, barro… cada etapa tenía condiciones diferentes a la anterior y tuvimos que lidiar con cada tipo de situación. Supone un gran desafío y eso hace que cruzar la meta en primer lugar sea aún más satisfactorio» explicó el piloto galo.
A esto añadió: «Las condiciones en este rally hicieron que fuese muy complicado evaluar las actuaciones individuales. En cualquier caso, tuve un buen presentimiento con el Ford Fiesta WRC este fin de semana y siempre es ideal comenzar la temporada con una victoria».










