En fútbol es un término habitual. El factor campo es aquel que favorece a los equipos que juegan en casa. El Barcelona en el Camp Nou, Fernando Alonso en Catalunya o los finlandeses en el Rally de Finlandia. El viejo Mil Lagos. Un anciano que, veinte años después, podría volver a ver un podio monócromo de pilotos suyos.
Al cierre de la primera jornada lidera el convoy de fineses Esapekka Lappi (Toyota Yaris WRC). El pupilo de Tommi Mäkinen está haciendo las delicias de su jefe de filas. Ha bordado un día espectacular en el que ha logrado más scratch que nadie – un total de ocho – y en el que ha retado a Jari-Matti Latvala, su compañero de equipo, que se mantiene segundo.
Teemu Suninen (Ford Fiesta WRC) cierra el podio momentáneamente en la que ha sido una jornada sorprendente y espectacular para él. El vigente subcampeón del WRC2 ya demostró en Polonia que apunta a maneras a pesar de sus escasos 23 años. Hoy ha logrado dos scratch y tiene posibilidades de llevarse el rally si consigue aumentar el ritmo.

En la cara opuesta se posiciona Hyundai. Neuville marcha octavo y Sordo ha terminado el día undécimo. Los dos pilotos de la marca coreana no han encontrado el ritmo necesario para plantar cara a los de arriba. Y, al menos para Neuville, es una verdadera lástima: con el abandono de Ogier podría apretar muchísimo la general del mundial de rallyes.
Fuera del podio se queda el primero de los Citroën. Craig Breen está demostrando madurez a pasos agigantados y, al menos esta temporada, ha agarrado el testigo para salvar el honor de la marca de los chevrones. Breen ha hecho un buen día plantando cara a Juho Hänninen (Toyota Yaris WRC), el cuarto finés en discordia que, de momento, tiene que conformarse con ser quinto. Kris Meeke, hoy, sólo ha podido ser octavo.










