En Monte-Carlo ya demostraron su potencial a bordo del Toyota Yaris WRC y en Suecia consagraron ese ritmo con la victoria en la segunda prueba de la temporada, ascendiendo al liderato del mundial con 42 puntos.
Con solo nueve tramos a disputarse, y uno en la etapa del domingo correspondiente a la Power Stage, la especial «Likenäs» con 21.18 kilómetros cronometrados dictó sentencia a favor de la dupla galesa-británica del equipo Toyota Gazoo Racing. La organización quitó la primera pasada por el tramo para salvaguardar las condiciones de cara a la Power Stage, pero no había rastro de nieve, si varias partes con hielo y el invitado especial fue la lluvia, lo que complicó aún más a los pilotos que en sus monturas tenían los neumáticos con clavos.
A pesar de que la parte de arriba estaba más o menos decidida salvo errores o problemas mecánicos, con Elfyn Evans y Scott Martin en lo más alto de la clasificación, con Ott Tänak y Martin Järveoja como mejor Hyundai clasificado en segundo lugar a 12.7 segundos, aún quedaba por ver quien era el tercer equipo que ascendía al pódium, puesto que Ogier-Ingrassia y Rovanperä-Haltunnen partían terceros y cuartos respectivamente a tan solo 0.5 segundos de diferencia en la Power Stage.
Con un estratosférico crono de Rovanperä en la Power Stage, que le permite además sumar cinco puntos más a su casillero, el finlandés se aseguró la tercera plaza de Suecia por una renta de 3.4 segundos de ventaja sobre el seis veces campeón del mundo.
Esapekka Lappi y Janne Ferm fueron los quintos clasificados manteniendo a raya a los líderes del mundial de rallyes, Thierry Neuville y Nicolas Gilsoul, empatados con Elfyn Evans y Scott Martin tras la victoria de Suecia. El séptimo lugar fue para Craig Breen y Paul Nagle.
Top ocho para Teemu Suninen, de menos a más en Suecia pero logrando unos puntos bastante importantes de cara al campeonato de marcas y de pilotos, con el noveno puesto para Takamoto Katsuta y Daniel Barrit, mientras que el top diez se lo llevaron los finlandeses Jari Huttunen y Mikko Lukka con un Hyundai i20 R5.










