A tan sólo unos días del pistoletazo de salida oficial de la temporada 2017, Kris Meeke y Citroën Racing se encuentran preparados y con mucha confianza de cara a su primera cita, el Rallye de Monte-Carlo. El británico sabe que será un escenario impredecible y que los neumáticos llevarán un gran peso en el resultado final.
El Citroën C3 WRC espera ya su debut oficial. A sus mandos estarán Meeke y Lefebvre, que serán los encargados de intentar devolver la hegemonía mundialista que tuvieron con Loeb a la marca de los chevrones. Por primera vez en esta década nos encontramos ante una temporada en la que nadie sabe quiénes serán los protagonistas. Kris Meeke tiene claro que él quiere ser uno de ellos.
«Estamos en un momento en el que debemos estar dispuestos a tomar la salida del rally en las mejores condiciones posibles. Tras los últimos test estoy impaciente por dar el siguiente paso. Siento que vamos a ser el foco de atención, pero espero poder concentrarme en mi pilotaje. Un Monte-Carlo nunca es fácil de abordar. En cada asistencia tendremos que dejarnos la cabeza para hacer la mejor – o la menos mala – elección de neumáticos» contaba Meeke a Rallye-Sport. «La gente no se imagina la montaña de trabajo realizado durante las sesiones de test para acumular datos y calcular el momento exacto de realizar cada opción. En este campo, Citroën Racing tiene una experiencia sobre la que me puedo apoyar. Para este primer rally tengo un objetivo simple: relajarme y disfrutar al volante.»











