En el año 2011, Luis Vilariño con su Mitsubishi Lancer Evo X venció en el rallye de su casa, el Rallye Comarca da Ulloa, donde además de piloto es el principal organizador. En ese rallye hubo problemas con los verificadores habituales del campeonato que no estuvieron en la prueba y los turbos de los coches turboalimentados no fueron prencitados en ningún momento del rallye.
El ganador del rallye fue Luis Vilariño con una gran remontada en los tramos de la tarde y consiguió así la primera victoria de su carrera deportiva.
En las semanas siguientes al rallye hubo un cruce de declaraciones entre Luis Penido y Luis Vilariño en distintos medios donde Penido acusaba al de Palas de Rei de no llevar en su vehículo la brida que le correspondía a su grupo al no haber verificadores, así la primera victoria de Luis Vilariño quedó empañada por las dudas sobre la legalidad de su coche.
En el Rallye de Narón la polémica volvió, tras la rotura de los hermanos Burgo que dominaban el rallye hasta el momento comenzó una dura lucha entre tres equipos Alberto Meira – Álvaro Bañobre con su Mitsubishi Lancer Evo X R4, Iván Ares – «Cuko» Bañobre con su Porsche 997 GT3 y Luis Vilariño – Moncho López con su Mitsubishi Lancer Evo X R4 en un principio deportivamente hablando. Meira fue penalizado por empujar su vehículo en un parque cerrado por lo que se tuvo que conformar con la tercera plaza, y Vilariño se lanzaba a por el primer puesto consiguiéndolo tras la penúltima sección aventajando a Ares en casi dos segundos remontando en esa sección la friolera de casi cuarenta segundos. Entre esas luchas en los tramos, antes de salir a una de las especiales cronometradas sucedió este incidente que vemos desde la cámara interior de Luis Vilariño.
En el vídeo podemos ver a Cuko Bañobre (copiloto de Iván Ares en este rallye) diciéndole a Vilariño que ponga la brida en su coche, a lo que Vilariño contesta con un feo gesto y Cuko le suelta un manotazo para apartar el gesto de Luis. Por fuera se intuye que Moncho López (copiloto de Luis Vilariño) se encuentra hablando con los otros equipos, y aparece Álvaro Bañobre (copiloto de Alberto Meira) preguntándole a Vilariño que si iba de listo y haciendo lo mismo con Moncho. Esto podría haber quedado en lo que es, un lamentable incidente en un momento de «calentón», pero no quedó ahí la cosa y tanto Meira como Ares estuvieron durante todo el día comentando en la radio del rallye la dudosa legalidad del coche de Vilariño.
Vilariño consiguió la segunda victoria de su carrera deportiva con una gran remontada durante la tarde y parecia que también se había terminado la polémica, pero el martes Luis Vilariño envió un escrito a la FGA denunciando lo que se ve en el vídeo:
«Cuando estaba estacionado en el enlace y me encontraba en el interior de mi vehículo de competición, con los cinturones de seguridad y el casco puesto, Bañobre introdujo medio cuerpo en mi coche por la puerta del copiloto. Una vez dentro de mi vehículo empezó a insultarme y hacerme, de forma muy velada y agresiva, gestos de amenazas de agresión, a lo que respondí diciéndole que se fuera de mi coche y me dejara en paz. Justo a continuación me lanzó un puñetazo que pasó cerca de mi casco sin llegar a impactar directamente.»
Vilariño también denuncia que su copiloto Moncho López fue amenazado y que todo esto lo presenciaron participantes como Diego Vallejo y Álvaro Muñiz. Además acusa a miembros de los equipos de Meira y de Ares de seguirles en los enlaces del resto del rallye y también acusa a Iván Ares de intentarle sacar de la carretera en el enlace al último parque de asistencia.
Iván Ares y Alberto Meira pidieron disculpas días después y Vilariño se lo hizo constar a la FGA.
Al ver los incidentes, la FGA ha decidido desestimar la denuncia de Luis Vilariño y el propio «Cuko» Bañobre ha colgado en You Tube el vídeo que habeis visto antes que es la prueba que han visto los miembros de la FGA para desestimar la denuncia.
Por otra parte, la solución es muy fácil en estos casos. Tan fácil como pagar y levantar el capó a todos aquellos que no tengan el coche en legalidad y así nos ahorraríamos largas e incensantes quejas de todas las partes, pero por alguna razón, todo queda en eso, acusaciones entre unos y otros.
¿Conseguirá por fin Vilariño una victoria sin que quede empañada por las declaraciones de otros pilotos? ¿Se quedará la cosa aquí? ¿Se acabarán estos episodios poco propios de unos deportistas o continuará la polémica? Sólo esperamos que se acabe la lucha fuera de los tramos y se decida todo en el asfalto y con la mayor limpieza posible.












