1966, Rusia. Nace una de las marcas más mitificadas de la historia del automóvil. En la antigua Unión Soviética comenzaba la producción de los primeros Lada-Vaz, llamados a ser vehículos económicos pero enormemente funcionales. Para ello se usó una zona rebautizada como Togliattigard, la Ciudad de Togliatti, en honor al fallecido secretagio general del Partido Comunista italiano Palmiro Togliatti.
En mitad de la guerra de Vietnam, una incursión imperialista fallida propulsada por Estados Unidos, la Unión Soviética se encontraba en pleno auge. Un tú a tú entre el bloque estadounidense y el soviético que lanzó a uno y a otro a mejorar su nivel económico, industrial y militar. Se impulsaban mutuamente y fruto de ello fue la gran carrera espacial, el culmen y la guinda del pastel.
No se escatimó en gastos para una industria tan ambiciosa como efectiva que llegó a ser la más grande del país. El consejo de ministros soviético dio la luz verde al proyecto y posteriormente un acuerdo entre el Ministro de Industria de la antigua URSS y Vittorio Valleta, delegado de Fiat, llevarían a buen puerto la producción de los Lada-Vaz. Cabe destacar la importancia que tanto Fiat como otras marcas occidentales tuvieron en el desarrollo de la industria automovilística soviética al brindarles su apoyo y conocimientos.

El primer Grupo B soviético
El periplo de la marca soviética en los rallyes cobra gran relevancia cuando en 1982 se crea una unidad perteneciente al hoy extinto Grupo B. El 1 de octubre de ese año se homologa el Lada 2105 VFTS Gr. B, un vehículo de escasas prestaciones siguiendo la modesta línea que se marcó al inicio de su producción. Contaba con unos 170cv de potencia y un par de unos 172Nm, sin sistema de ignición ni de lubricación. La caja de cambios varió, al ser de cuatro marchas en algunos modelos y de cinco en otros. El chasis pertenecía al mítico Fiat 124 modificado con la jaula antivuelco, un ensanche para las ruedas, ventanas laterales de policarbonato y paneles de aluminio en las puertas.
La producción de los Lada VFTS, el modelo de rally basado en el Lada 2105 de calle, arrancó en 1979, tres años antes de la homologación de los Grupo B, y terminó en 1990. Tuvo alguna que otra incursión en el Mundial de Rallyes y a día de hoy es un coche muy usado en los campeonatos nacionales de Europa del Este, especialmente en Hungría, donde incluso tiene su propia copa monomarca. Hoy la mayor parte de los Lada VFTS que compiten son réplicas de aquellos originales, promovidas por la mitificación de la marca.

Los Lada, un fenómeno de masas en Hungría
Si por algo se caracteriza el campeonato húngaro es por tener inscripciones con decenas de Lada. Sus pilotos los llevan de lado, siendo posiblemente el principal espectáculo de cada prueba. ¿Quién no ha visto en YouTube algún vídeo del Eger Rally, del Miskolc Rally o de algún derivado donde la mitad de las tomas van dedicadas a los Lada derrapando?
Encasillados en el Grupo H (FIA) / P12 (Hungría), los VFTS poseen una copa monomarca propia. Su potencia varía, yendo de los 140cv a los 180cv dependiendo de si el modelo es el VFTS 1.6 o el novedoso 2107, el más usado. En común tienen la caja de cambios, de cinco marchas, y los amortiguadores, que suelen ser de la marca Blistein. Es un coche muy ligero: apenas pesa unos 950kg.
En España hace poco tuvimos la suerte de ver uno en persona durante el Duelo de Traseras. Karoly Vizelli, uno de los pilotos más rápidos de la Copa Lada de este año, hizo las delicias del público al presentar su Lada VFTS en la prueba.
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