Quedan dos meses para que arranquen los campeonatos nacionales de rally. Esta temporada se respirarán aires nuevos tanto desde los tramos como desde la propia Federación, la cual cuenta con un equipo nuevo casi al completo y que estará comandada por Manuel Aviñó. El valenciano logró derrocar a Carlos Gracia, asentado en el poder durante 32 años. Desde La Tula Sport nos hemos interesado por varios temas que han sido o están siendo foco de atención.
En el currículum de Manuel Aviñó figura una presidencia en la Federación de la Comunidad Valenciana de Automovilismo. Ahora, con la presidencia de la Real Federación Española de Automovilismo, sus horizontes se expanden hasta el panorama nacional. Ha afirmado que quiere dar vida a las competiciones del karting y que se encuentra, tanto él como su equipo, con ganas de hacer un buen trabajo y de arreglar tantos problemas como puedan heredados de la antigua gestión de Gracia.
La Tula Sport: Desde su nombramiento como presidente de la RFEdA, y especialmente desde el nombramiento de todo el equipo directivo que le acompañará, ha saltado en la opinión pública cierto malestar relacionado con algunos nombres hallados en esa lista. Le hablo, usted lo intuirá, de D. Joaquín Verdegay en especial, el nombre que más ampollas ha levantado. Su pasado de la mano de D. Carlos Gracia y algunas acciones puntuales realizadas han provocado la desacreditación total por parte de un sector de la afición. Usted afirmó que la figura de D. Joaquín Verdegay traería experiencia al cargo, pero esa acción pone en una pesa de valores su experiencia contra sus acciones; su experiencia contra sus jugarretas de dudosa legalidad; su experiencia contra todo lo que usted denunciaba cuatro años atrás. ¿Cree usted que esta experiencia compensa todo lo pasado que ahora pueda le aportar a la RFEdA?
Manuel Aviñó: Sinceramente, no creo que haya que criminalizar a nadie de esta manera que plantea su pregunta. Joaquín Verdegay es una de las personas con mayor y mejor trayectoria en el deporte del automóvil en nuestro país y con mayor prestigio internacional.
L.T.S.: ¿De qué manera defiende la figura de D. Joaquín Verdegay en el cargo que ostenta frente al aluvión de críticas recibidas?
M.A.: No creo que sea cuestión de defender a nadie sino de atesorar su aportación en el ámbito jurídico-deportivo como en el de sus relaciones internacionales. Creo que es un valor que debemos aprovechar al máximo.
L.T.S.: Asimismo también ha provocado cierto rechazo que, de la decena de personas que le acompañan, más de la mitad sean recuperadas de la vieja era de D. Carlos Gracia. Su campaña electoral se resume con el hastag #otraRFEDA y, en contraposición a ese adjetivo, más de la mitad de los nombres son ya conocidos. ¿Cree usted que su alineación actual falla al significado de otra o de nueva RFEdA?
M.A.: El hecho de que sean nombres conocidos, como usted bien indica, sólo denota que son personas con experiencia y trayectoria que, bajo una nueva presidencia, pueden aportar mucho a nuestro deporte.
L.T.S.: Por otro lado sería pecar de cinismo no reconocer que tiene por delante una dura labor para tapar los agujeros que dejó su antecesor. La época Gracia pasó y ahora se dibujan, como poco, cuatro años de época Aviñó. ¿Qué cree que le aportarán tanto usted como su equipo a la actual RFEdA?
M.A.: Creo que pueden ayudarnos a plasmar nuestro decálogo de campaña que, sin duda, es nuestra hoja de ruta para estos próximos cuatro años y de cuyos resultados tendremos que hacer balance en su día.

L.T.S.: Una vez superado el escabroso tema de la junta directiva, querría pasar al tema de la competición. Le queda encima un muerto llamado Pentacampeonato. Muerto en un sentido metafórico, porque no parece que vaya a tener el tirón de otras copas. ¿Qué hará con él?
M.A.: Estamos valorando diferentes opciones para esta copa aunque todavía es pronto ya que, en estos momentos, estamos centrados en aspectos más fundamentales como la precaria situación económica que hemos recibido.
L.T.S.: Una de las principales demandas con las que se encuentra toda Federación es la de dar cobertura a los más jóvenes. Además, D. Juan López Frade dijo en Marca Motor Asturias que es tarea de la Federación el dar promoción y ayuda a esos pilotos. La era Gracia no lo hizo. ¿Contará la era Aviñó con alguna Copa de promoción apoyada directamente por la RFEdA y con vistas, por qué no, a dar salida a campeonatos continentales o internacionales? ¿Y habrá premios en metálico en las pruebas del nacional y/o de las copas?
M.A.: Es nuestra ilusión y nuestro compromiso. Ojalá pudiéramos empezar a implantar esas acciones esta temporada pero creo, muy a mi pesar, que va a ser muy difícil ya que el balance de gestión de recibido ha sido de lo más negativo: sin apenas margen de obra y con toda la temporada 2017 por gestionar. Es un claro ejemplo de las perversas consecuencias de haber realizado el proceso electoral en el segundo semestre.
L.T.S.: Por último, querría plantearle una cuestión relacionada con el reglamento. En la última década hemos asistido a una decadencia del campeonato nacional de asfalto debido a los reglamentos firmados por la Federación. Reglamentos cambiados año tras año porque ninguno era lo suficientemente bueno. ¿Qué novedades traerá su reglamento?
M.A.: Planteamos la mayor estabilidad posible con reglamentos con una duración prestablecida, al menos en lo esencial para que todos los interlocutores – pilotos, equipos, preparadores, marcas, prensa, afición… – sepan a qué atenerse.
L.T.S.: ¿Apoyará un reglamento FIA puro o hará un mix con homologaciones RFEdA?
M.A.: Creo que es bueno acercarse lo máximo posible al ámbito FIA aunque, en algunos casos puntuales, y sobre todo en lo que concierne a vehículos y categorías promocionales, se pueden explorar soluciones locales.

L.T.S.: ¿Y qué ocurrirá con los polémicos R4?
M.A.: Creo que hay una alternativa mucho más interesante como es la categoría N5, que cuenta con un mejor compromiso entre costes y prestaciones.
L.T.S.: Esto es todo. Le vuelvo a agradecer su tiempo y le pido disculpas si alguna cuestión le ha causado incomodidad. Tómese el tiempo que necesite para responder. Que tenga una buena semana y unos prósperos cuatro años.
M.A.: Gracias a usted por su interés y difusión.













