El noruego tiene claros sus objetivos, y así lo ha demostrado en el Rally de Polonia llevándose la victoria en el WRC-2 por delante de Pontus Tidemand, piloto oficial de Skoda Motorsport. Tras ellos han finalizado los dos Fabia R5 supervivientes restantes, finalizando así todas las monturas checas en las cuatro primeras posiciones.
En el segundo tramo Veiby se hacía con el liderato y no lo abandonaría en toda la competición. No ha sido un dominio absoluto por parte del piloto de Even Management pero si que ha logrado mantener las distancias en todo momento con sus más inmediatos perseguidores; en los primeros compases de la prueba sus mayores rivales eran Pontus Tidemand y Gus Greensmith, entre los tres se encontraban los mejores cronos, hasta que en la octava especial Gus no pudo llegar a meta.
A partir de ese momento la carrera fue cosa de dos, teniendo al tercer clasificado, Quentin Gilbert con el Citröen DS3 R5 a más de dos minutos; pero no acabaría así; en la SS17, cuando Tidemand y Veiby se encontraban en la lucha con 17.8 segundos entre ellos el sueco perdió prácticamente un minuto con su rival dejándole así la victoria en bandeja. Tras esta pérdida Tidemand comenzó a atacar como mejor sabe llevándose 5 de los 6 scratch posibles y recortando la diferencia final a tan solo 32.9 segundos, una cifra insuficiente para llevarse la victoria pero con la que ha demostrado que de no ser por los problemas podría haber ganado el rally.










