Pierre Budar, director de Citroën Racing, ha hablado sobre el Citroën C3 R5, unidad con la que Stéphane Lefebvre disputará el WRC2 y cuyo objetivo será la victoria.
“El objetivo para Stéphane Lefebvre en el WRC2 es convertir al Citroën C3 R5 en campeón para mostrar su potencial, tanto en términos de rendimiento como de fiabilidad en la gran variedad de superficies que aporta el campeonato. Stéphane será el centro de atención y quien mostrará la marca al público. Tiene dos activos innegables y es que, al participar en gran parte de los test, Stéphane conoce muy bien el coche y será un duro rival en carrera, especialmente porque además contará con una jornada de test previa a cada carrera. Por otra parte, Stéphane ha participado en la mayoría de las carreras la pasada temporada con el Citroën C3 WRC, algo que le hace conocedor del terreno. Confiamos en su velocidad y consistencia para aprovechar al máximo nuestro producto estrella”. comentó Budar.
A la hora de desarrollar el motor lo principal era solucionar los problemas de fiabilidad y gestión de calor, por otra parte, se prestó mucha atención a la culata para aumentar la permeabilidad en los conductos de entrada y salida. El último aspecto importante en el desarrollo del motor fue la electrónica, algo que se solucionó con la integración de una ECU más avanzada que la del Citroën DS3 R5. Gracias a esto hemos logrado un sistema anti-lag mucho más funcional y con una respuesta mucho mejor, además, la idea del equipo era encontrarse siempre cerca de la presión de refuerzo máxima autorizada sin la necesidad de abrir la válvula de descarga, una pieza que siempre tiene un efecto altamente perjudicial sobre la potencia. Todo esto implica que el motor es uno de los puntos fuertes del coche.

La caja de cambios del Citroën C3 R5 es una Sadev especialmente diseñada para los requisitos y limitaciones de la categoría R5. Algunos de los componentes internos son semejantes a los del Citroën C3 WRC, pero, a pesar de esto, el ancho y la altura de los tomacorrientes son diferentes ya que tienen influencia directa en los ángulos de transmisión.
El sistema de chasis y suspensión es hermano de el del Citroën C3 WRC, contando con dos geometrías de suspensión delantera diferentes en función de si se compite en asfalto o tierra. La idea del equipo es poder optimizar ambas versiones para satisfacer las necesidades de cada superficie. Los amortiguadores que monta el C3 R5 son Reiger y brindan un amplio margen de maniobra a la hora de definir la configuración adecuada, además de esto, al ser de aluminio son muy ligeros.
El último punto en el que Budar ha querido hacer hincapié ha sido el mantenimiento del coche. Citroën ha prestado especial atención a la durabilidad de sus componentes para ayudar a los equipos a mantener sus unidades de forma más económicas. La caja de cambios y la parte delantera se pueden desmontar con facilidad y, por otra parte, la carrocería cuenta con gran cantidad de componentes de goma que hacen que el coche sea más resistente al desgaste. Por último, el bastidor auxiliar muestra una gran mejora en el envejecimiento, por esto, el Citroën C3 R5 ha logrado mejorar en los costos de funcionamiento.










