El nueve veces campeón del mundo ha vuelto a subirse al Citroen C3 WRC, arma del equipo Citroen Racing, en una jornada de test cercana a Girona sobre la superficie de tierra.
Con la posibilidad de que Loeb regrese al WRC con un programa reducido de pruebas al volante del C3, el francés quiso rodar en tierra con el coche antes de sacar las conclusiones finales tras el test realizado en el pasado mes de julio sobre la superficie de asfalto en Francia.
Yves Matton comentó a Motorsport News: «Las decisiones con respecto a la vuelta de Sébastien Loeb no se tomarán hasta después de hoy.»
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El propio Loeb comentó al mismo medio: «No sé cuantos kilómetros hice pero fueron muchos y la sensación fue buena. Fue agradable descubrir este coche en grava. Para mi son casi cinco años que no he conducido un World Rally Car en tierra.»
El francés reconoció que falta mejorar el agarre de la parte trasera: «En las partes sinuosas me pareció bastante fácil conducirlo, pero en las zonas rápidas es más complicado y se parece un poco a como es en asfalto – es más díficil encontrar el agarre en estas zonas en la parte trasera – pero a excepción de esto todo está bien.»

El francés añadió: «Estamos trabajando para encontrar más agarre ahora. Estamos buscando soluciones diferentes ahora, buscamos encontrar algo mejor.»











