Una vez finalizado el Rally de Finlandia, obteniendo la quinta posición de la general, Sébastien Ogier ha hecho una valoración de la cita finesa en la que el francés destaca la falta de potencia de su Ford Fiesta WRC.
«Es decepcionante no tener la velocidad durante todo el fin de semana. No funcionó aqui, ahora tenemos que centrarnos en la siguiente» reconoció Ogier a Autosport.
Además, añadió: «El año pasado los tres coches – Elfyn, Teemu y yo, antes de abandonar el Rally demasiado pronto, tuvimos el ritmo para marcar los mejores tiempos, las sensaciones del coche eran buenas.»
El vigente campeón del mundo no ha dudado en establecer una comparación entre su coche, el Ford Fiesta, y el Toyota Yaris WRC. «Vinimos aquí para luchar no demasiado lejos de toyota, pero terminamos al final de la lista y no fuimos capaces de pelear por nada. Mira el Toyota, parece más fácil, más estable y (tiene) más agarre en las curvas.»
La principal preocupación del francés pasa por la falta de grip en su Ford Fiesta, habiendo utilizado aquí una nueva suspensión de la marca Sachs, ya conocida para él ya que era la que montaban los Volkswagen Polo WRC. «Tienes que pelear para mantener el coche en la carretera, así que tenemos que mirar el agarre» reconoció Ogier.
Preguntado sobre la evolución aerodinámica introducida en su Ford Fiesta WRC para la cita finlandesa, Ogier dijo: «No parece que la aerodinámica ayude mucho, todo el equipo fue lento este fin de semana, no importa quién está teniendo la evolución. Probablemente haya un poco de fallo en todas partes, incluso en el chasis parece que no somos fantásticos. Sabemos sobre Toyota aquí, pero Citroen también nos estaba superando este fin de semana. Esperábamos estar más cerca, no tan lejos de ellos».












