El Corsica Linea Tour de Corse no fue nada fácil para las duplas del equipo Citroën Total World Rally Team, viendo superados en gran parte de la competición por el resto de equipos.
Con el paso de las especiales, y una mejora del set-up en el Citroën C3 WRC, Sébasiten Ogier y Julien Ingrassia saldaron la cita de «casa» con un segundo puesto tras el pinchazo del británico Elfyn Evans en la Power Stage, quedándose a tan solo dos puntos de Thierry Neuville en la clasificación general del campeonato tras las cuatro pruebas disputadas hasta el momento.
«El balance es positivo con diecinueve puntos al final de una prueba dura, y por otro lado, sufrimos realmente en rendimiento puro y necesitamos entender por qué, para que no vuelva a suceder, más en esta superficie, anteriormente favorable al C3 WRC. En cualquier caso, estoy satisfecho de haber logrado aprovechar al máximo el coche que tenía y no tener que abrir la carretera en el territorio argentino» declaró el francés tras terminar la prueba.












