Sébastien Ogier, seis veces campeón del mundo de rallyes, ha concedido una entrevista al medio francés Le Figaro, donde habló sobre el último título obtenido, el regreso a Citroën y el posible dúo Ogier-Loeb.
El primer tema tratado fue el último título mundial cosechado por el francés junto a M-Sport, donde tuvo que luchar de tú a tú con dos grandes rivales como son Thierry Neuville (Hyundai) y su excompañero de equipo Ott Tänak (Toyota). Estas eran sus palabras: “Este es el título por el que más he tenido que sudar, lograr el título en la penúltima especial del último rally de la temporada da una emoción particular. Especialmente con M-Sport Ford he tenido problemas por ser el equipo más pequeño económicamente y con el coche menos eficiente, sobre todo al final del campeonato. Cuando a mitad de temporada los equipos trajeron nuevas evoluciones no pudimos aguantar al mismo nivel, a pesar de todo, hemos logrado estar ahí. Por otra parte, en el lado humano ha sido una aventura excepcional, Malcolm Wilson es un gran jefe en un equipo familiar.”
También comentó que después de llevar diez años compitiendo en rallyes y con seis títulos consecutivos en el WRC es consciente de que no tiene un gran margen de progresión y que por estrategia no quiere mostrar sus dudas durante la carrera, aunque internamente se cuestiona todo lo que le rodea. Admitió a su vez que, en el deporte de alto nivel nunca se adquiere nada, especialmente en los deportes mecánicos, ya que debes ceñirte a las evoluciones en los reglamentos y los coches. Tras esto quiso destacar que competir triunfar después de la supremacía lograda por Sébastien Loeb es complicado, ya que el público va a seguir enfocado en los nueve títulos consecutivos que logró.

Como gran novedad de la temporada el francés regresará a Citroën Racing siete años después de haberlo abandonado, cuando competía mano a mano con su compatriota Loeb, y estas eran sus palabras: “Nunca había cerrado la puerta a un posible regreso a Citroën y finalmente todo encajó para poder hacerlo. Encontré una gran motivación gracias a la nueva administración y Pierre Budar, algo que no había logrado con Yves Matton, el coche tiene un gran potencial. Esperamos contar con los medios para devolver a Citroën a la cima a partir del próximo año, ser un campeón francés con el equipo francés que me dio la primera oportunidad sería genial”. Respecto a este tema también quiso dejar claro que este será su último contrato en el WRC ya que debe pasar casi 200 días al año alejado de su familia y quiere disfrutar de ella, también aclaró que le encantaría correr en las 24h de Le Mans y que para eso tuvo una toma de contacto con el Ford GT.
Llegó el momento de hablar sobre Loeb y su compatriota no quiso dejar de admirar su victoria en el Rally de Catalunya cinco años después de haber logrado su última victoria en el WRC, aunque quiso matizar que no se alegra de encontrarse con él solo en algunas pruebas del campeonato ya que, encontrarse con un piloto de ese nivel ayudado por la posición de salida es algo frustrante para él. Por otra parte, Citroën mencionó a Loeb durante las negociaciones y esta fue la respuesta de Ogier: “¡No sería un problema para mí! Si quisiera volver a tiempo completo sería genial, pero no tengo claro que ese sea su objetivo. No obstante, sería un gran aliciente para la disciplina, a pesar de lo disputado que ha estado el campeonato los últimos años.”

Hablando sobre este mismo hombre salió el tema de tratar de alcanzar los nueve títulos de Loeb, algo a lo que Ogier no dudó en como contestar: “Por el momento tengo seis títulos, tomo las cosas una tras otra, temporada tras temporada. Contar con una colección de títulos nunca ha sido el objetivo de mi carrera. Si, y digo, ¿si alguna vez llegara a contar con nueve o diez títulos significaría que sería mejor que Loeb? Peleamos en diferentes épocas, la comparación no tiene sentido. En mi opinión, las estadísticas que valen de algo son las que se establecen en el mismo tiempo que su rival, el resto es especulación”.
El último aspecto a tratar fue el WRC, donde Ogier aseguró que el campeonato debe evolucionar, que debe contar con un formato más compacto ya que tres días es excesivo para mantener la atención del público, en su opinión, dos jornadas más intensas con al menos 300km de especiales serían clave. Por otra parte, también aclaró que dar ventajas a los “pilotos invitados” es perjudicial porque se crean falsas competiciones y se dan resultados artificiales. Lo último que ha asegurado es que el WRC debería mirar hacia la electricidad, tal y como han hecho otras disciplinas ya que, para él, esta es la mejor forma de atraer nuevos constructores y satisfacer las necesidades de la sociedad actual”.










