La marca checa no quiere quedarse atrás tras la llegada de los nuevos R5 y sigue desarrollando su modelo propio, esta vez con Freddy Loix tras ya haber estado Jan Kopecky en pruebas anteriores de encargado de pilotar la unidad de pruebas.
A priori el coche parece muy ágil, como si se hubiese vitaminado de repente respecto a su hermano el S2000, y está claro que será un coche a tener en cuenta.
Os dejamos un vídeo para que observéis como se comporta el cacharro.










