Como todos estos días, tras la penalización impuesta a Honda, a Barreda no le quedaba otra cosa que atacar pa intentar al menos entrar en el podium. Así que tras un primer WP el de Torreblanca se ponía las pilas y acortaba distancia con la cabeza de carrera, que en esos momentos era su compañero de equipo Gonçalves.
Mientras el equipo Honda con sus dos espadas se peleaban por la etapa, una lucha más interesante se centraba por detrás. La lucha por el tercer escalón del pódium, entre el joven Van Beveren, nacido en 1991 y pupilo de Jordi Arcarons bajo la estructura oficial de Yamaha en su segundo Dakar y un ya curtido Gerard Farres, en su décimo Dakar y con un séptimo puesto en 2012 como mejor resultado en la general, pilotando una KTM del equipo Himoinsa. Aunque el de Manresa estaba por delante en la general parecía tener pocas esperanzas de mantener esa posición, ya que el terreno era más propicio para el piloto de Yamaha.
Así arrancaban ambos la especial, uno con ganas de recortar todo el tiempo posible y el otro intentando defenderse del ataque. Ban Beveren se situaba primero en el primer WP, no tenía más opciones que ir lo más deprisa que podía y esperar el fallo de Farres, que se situaba noveno a 2:41 minutos. El joven francés seguía imponiendo su ritmo, con permiso de Gonçalves, que era el más rápido por apenas 30 segundos, mientras Farres seguía intentando minimizar la pérdida y estaba a 3:17 minutos del de Yamaha.
Por el camino otro español que estaba realizando un gran rallye se caía y dañaba su moto, Iván Cervantes. El piloto de Cambrils y campeón del mundo de enduro probaba en su propia piel la dureza de un Dakar, tras lograr acabar su primera participación en décimo sexta posición y ya casi viendo la meta de esta edición el piloto de Himoinsa, a pesar de la ayuda de su compañero Antonio Gimeno ha tenido que abandonar al no poder reparar su moto. Así se llegaba a la zona de neutralización. Con Gonçalves liderando, Van Beveren a 30 segundos y con el sorprendente Pierre Alexandre Renet en tercera posición.

Y tras dar de nuevo salida tras el enlace todo parecía seguir igual, con Van Beveren intentando dar el 100%, mientras un fenomenal Gonçalves se mantenía líder, Barreda intentando recuperar y Farres defendiéndose con uñas y dientes. Pero en el último WP antes de meta la cosa no pintaba nada bien para el de Himoinsa, ya que q pesar ser 4º en la etapa Van Beveren le sacaba más de 4 minutos. Así que tras cruzar la meta, Van Beveren se situaba tercero de la especial y tercero de la general por tan solo 12 segundos. Tras más de 32 horas de rallye, apenas 12 segundos de diferencia.
Pero una penalización por exceso de velocidad en el enlace dejaba de nuevo a Farres en posición de podium, por 48 segundos. La etapa se la llevaba a priori Gonçalves, pero la organización le devolvía a Barreda 3 minutos que había perdido por culpa del público. Tercera victoria consecutiva para el castellonense, parece ser que abrir pista para el no es un problema. De no ser por la sanción sería un sólido líder.

La etapa en coches se presentaba aún más competitiva, con la primera posición en coches al rojo vivo, con dos grandes pilotos en busca de la victoria final, en la que seguramente sería la etapa definitiva. Peterhansel contra Loeb, todo un 12 veces ganador del Dakar contra un 9 veces campeón del mundo de rallyes.
La etapa arrancaba con un Loeb en busca de dar la campanada, con la única intención de atrapar a Peterhansel y sobrepasarlo para así poder tener alguna opción. Y así lo hacía, no solo lo atrapaba si no que lo adelantaba. Pero en un Dakar cualquier mínimo error se paga caro y en un pequeño error de navegación Monsieur Dakar volvía a ponerse al frente. Separados por 2:56 minutos en favor de Loeb llegaban a la zona de neutralización. Las opciones de Loeb parecían esfumarse kilómetro a kilómetro, con el frontal de su Peugeot dañado, al igual que su orgullo arrancaba la segunda parte de la etapa.
La carrera por detrás poco importaba, el Dakar estaba en juego y parecía que el resto de pilotos eran meros espectadores de lujo, bastante distanciados de la lucha frenética que mantenían los galos.

Esos 2:56 minutos con los que contaba Loeb no eran suficientes, pero aún así Peterhansel parecía dispuesto a recortar toda ventaja y al paso por el WP4, el primero de la segunda parte de la etapa, recortaba ese tiempo hasta tan solo 1:05 minutos . El de Alsacia no quería, ni podía permitirse perder más tiempo y apretaba los dientes. Pedal a fondo y aumentaba 30 segundos su ventaja, pequeña diferencia de 1:30 minutos entre ambos.
Mientras pasaban los kilómetros, las diferencias eran idénticas y al cruzar la meta ¡Sorpresa! Monsieur Dakar quedaba tan solo a 18 segundos de Loeb, que a falta de 64 km cronometrados de la última etapa dará ya por perdido el Dakar. Aún así no nos olvidamos de que el Dakar es el Dakar y en 64 kilómetros aún pueden pasar muchas cosas. Orlando Terranova ha sido 3º, brillando en el día menos propicio, ya que todas la miradas se centraban en los dos mágicos franceses.
La general queda prácticamente igual, con Peterhansel, Loeb 18 segundos más cerca – 5:32 minutos les separan ahora – y Despres a 32:54 minutos. Si nada ocurre el «Dream Team» Peugeot conseguirá el triplete.













