Tras un inicio de temporada decepcionante el equipo Citröen ha decidido mejorar las prestaciones de su Citroen C3 WRC con el objetivo de de alcanzar a sus rivales en la lucha por el campeonato; algo que algunos ya dan por perdido tras la disputa de siete pruebas del campeonato.
El Rally de Polonia es una de las citas más rápidas del certamen, y es la cita elegida por el equipo Citröen para probar una nueva evolución del diferencial trasero y un cambio mecánico para el reparto del par. Los primeros test realizados por el equipo de estas evoluciones se realizaron una vez finalizó el Rally de Italia, cita en la que Andreas Mikkelsen tuvo que salvar los muebles del equipo.
Será en el Citroen C3 WRC de Andreas Mikkelsen en el que tan solo veamos estas evoluciones, ya que un retraso en las piezas obliga a que solo uno de los tres coches estén equipados con las mismas.
Los pilotos que Citröen ha seleccionado para esta cita son Andreas Mikkelsen, Craig Breen y Stephane Lefevbre, dejando en el banquillo a Kris Meeke por su caótico inicio de temporada.










