Un sistema casi perfecto visto desde fuera. Así resulta ser la Federación Francesa de Automovilismo (FFSA) para quienes la miramos a través de los ojos del extranjero.
Una Federación que impulsa, por ejemplo, un campeonato nacional de rallyes y varios campeonatos menores de envidiable regulación e inscripción.
Un sistema que, a la vista de las últimas críticas, quizá no sea tan estable.
Comencemos por el principio. Nicolas Deschaux es el actual presidente del órgano federativo de automovilismo francés con sede en París, con 39 comités regionales y con más de 56.000 licenciados (en posesión de la licencia de la FFSA). Lleva al frente casi una década tras la dimisión por razones personales de Jacques Réigs en marzo de 2007.
El malestar comenzó hace un tiempo, tras acusarse un supuesto favoritismo de Deschaux hacia ciertas categorías, destinándose así menos a otras como la Fórmula Ford, la Fórmula Renault, la Fórmula 3 y la Fórmula 4. Un agravante de la situación fue que, también, tuvo algunas diferencias con el karting y que públicamente se comenzó a mostrar distante con la prensa.

El nuevo sistema de votación ha sido la gota que ha colmado el vaso
Con toda la problemática surgida a raíz de los presupuestos, la oposición empezaba a ser agua en una pecera que amenazaba con ahogar al presidente en funciones a su equipo directivo. Los nombres de Jean Alesi o de Yvan Müller no sirvieron para acallar lo más mínimo las protestas que, por el contrario, fueron a más.
Ahora, con unas nuevas elecciones a la vuelta de la esquina, Deschaux ha cambiado radicalmente el sistema de votación. Los votos no contarán lo mismo que antes y la norma del “una licencia = un voto” dejará de tener validez. Otro cambio que no ha gustado es que ahora se necesitarán un 50% de votos más uno (frente a los 33% que se necesitaban antes) para pedir una asamblea general extraordinaria.

Se afirma que el cambio viene dado para debilitar a la oposición. De hecho, la Región de Rhône-Alpes o de Maine-Bretagne son dos de las regiones que más licenciados tienen y que suponen además dos bastiones de la oposición. Pues bien, suprimiendo la norma del “una licencia = un voto” perderían esa mayoría opositora de una sesgada.
Otro punto que tampoco ha gustado ha sido la fecha en la que tendrá lugar la elección del nuevo comité presidencial: el 22 de agosto. Es una fecha enclavada en mitad de las vacaciones estivales y en plenos J.J.O.O. de Río de Janeiro que tiene muchas posibilidades de pasar desapercibida para la opinión general, quienes más presión están ejerciendo.
La FFSA ha sido la única federación deportiva francesa que ha colocado la fecha de las elecciones en verano.
Se organizó una protesta entre aficionados bombardeando con numerosos mails el buzón de la Federación, pero no han sido tenidos en cuenta.














