La tercera cita de la 208 Rally Cup ha seguido los mismos derroteros que el pasado Rallye Terra da Auga y que el Rallye de Lyon-Charbonnières. La igualdad máxima volvió a ser protagonista en un fin de semana muy positivo de cara a la clasificación general. Efrén Llarena y Sara Fernández remaron para lograr un más que meritorio segundo puesto, su mejor marca en la tierra francesa, tras perder una decena de segundos debido a un problema con el vehículo.
Les tocó pelear con Guillaume de Mevius, quien hizo valer su experiencia adquirida en Bélgica y en el Mundial para mantener el liderato, aunque en un par de tramos lo vio peligrar gracias a la persistencia de los españoles. Llarena, que no tiró la toalla y quiso pelear hasta el último metro, volvió a demostrar la garra que le dio el oro en Galicia la semana pasada para protagonizar, de nuevo, un final de infarto. Tan sólo dos segundos le separaron de la victoria. Dos segundos que, sin el problema eléctrico, se hubieran convertido en la segunda victoria de la temporada.

Ayer, aún con problemas eléctricos, galoparon hasta quedar encajados en la segunda posición, muy cerca del líder belga. El equipo realizó una magnífica labor reparando todo en un periodo de tiempo muy breve. Hoy le tentaron en varias ocasiones, pero no pudo obrarse el milagro. No obstante esta posición es muy importante de cara a las aspiraciones en la 208 Rally Cup: ahora se encuentra a sólo dos puntos de Laurent Pellier, cuarto aquí.
Graduado en la tierra
Con este segundo puesto, y con lo demostrado durante el sábado y el domingo, Efrén Llarena ya supone un peligro para sus rivales en asfalto y en tierra. Su habilidad sobre el primero, su terreno predilecto, quedó patente en Var y en Lyon con sendas victorias. En tierra, por su parte, y tras la victoria en Auga, queda claro que también puede pelear de tú a tú en los puestos de mayor honor.

Este paso supone un hito muy importante en su carrera deportiva, pues le convierte en un piloto total, es decir, un piloto de rallyes que es capaz de dominar las dos superficies que, hasta ahora, se le han presentado y que son las predominantes en esta disciplina automovilística. Este bagaje, con el que Efrén Llarena está llenando su mochila, es vital para cualquier piloto que pretenda aspirar a algo más.












