El fuego, un elemento que al ser humano le costó domar y que, con el paso de los milenios, aún sigue suponiendo una de las mayores amenazas naturales. Hoy, durante los test de Benito Guerra previos al Rally de México, el fuego ha sido el nefasto protagonista. El Skoda Fabia R5 del piloto mexicano ardía estando detenido bajo la carpa del equipo.
Benito, instantes después del suceso, informaba a través de sus redes sociales que el equipo estaba bien. No así el vehículo, reducido a cenizas y a no más que un amasijo de hierros ennegrecidos, inservible para cualquier actividad que pudiera dársele con anterioridad. Máxime para la cita del mundial de rallyes, la cual podría perdérsela de no conseguir otra unidad similar.
Las llamas y los coches de rally es, desgraciadamente, una funesta pareja que ha hecho su aparición en el horizonte ralístico en numerosas ocasiones. Es una catástrofe donde arden muchos miles de euros y todas las ilusiones puestas en un proyecto singular. El incidente se originó, según el medio ESTO DEL BAJÍO, cuando los mecánicos realizaban labores en el motor.











