En España hay un dicho para estas situaciones: «Hasta el rabo, todo es toro», y hasta la meta todo es rally. Thierry Neuville lo estaba haciendo bien, una actuación de sobresaliente merecedora del mejor de los champán, pero para ganar hay que atravesar la meta del último tramo. El belga sufría un accidente en la última especial y decía adiós a cualquier aspiración. Ahora la lucha será entre Latvala y Tänak.
La nieve dificulta mayúsculamente las labores de pilotaje, y sus consecuencias bien la saben los abandonos de hoy. Kris Meeke era el primero en salirse de la pista y dejaba su Citroën C3 WRC atrapado durante un tiempo valioso. Luego llegó Neuville, que arrancaba una rueda en la Súper Special y dejaba el liderato en manos de un soberbio Jari-Matti Latvala, que mañana tendrá que vérselas con Ott Tänak.
De nuevo el protagonismo de un rally se queda en casa de M-Sport y de Toyota. En Monte-Carlo ya sucedió con Ogier y con el finés, que quiere mejorar su resultado del rally inicial logrando, además, la primera victoria del Yaris World Rally Car. Y lo cierto es que afrontará la última etapa como líder. Apenas tres tramos le separan del oro.

Por detrás, lejos, está Ogier. Fuera del podio está Dani Sordo, que vuelve a hacer valer su regularidad para remontar posiciones muy importantes y para volver a ser, de momento, el mejor Hyundai por segundo rally consecutivo. A un poco más de 20 segundos tiene a Craig Breen, que no quiere que el cántabro se salga con la suya.












