La caída del Rally de China a última hora del calendario del mundial de rallyes ha dejado un vacío de un mes sin pruebas.
China, una de las citas más atractivas del año, tuvo que ser cancelada por motivos de seguridad al encontrarse el asfalto destrozado, aunque Jost Capito va más allá en sus declaraciones, y es que su piquito de oro no tiene límites.
El ahora ex-director de Volkswagen Motorsport afirmaba que hubiera sido perjudicial para la imagen del WRC ir a un país donde la gente lo está perdiendo prácticamente todo y no saben cómo salir adelante. La pobreza de la población rural de China se hubiera contrapuesto con el circo que mueve el WRC.
No obstante Capito apoya que en 2017 vuelva a ser una prueba candidata, afirmando que de serlo los equipos enviarían a algún piloto suyo a correrlo. No hay duda de lo atrayente del entorno chino y de la cultura asiática, y que el continente oriental merece un rally de peso a nivel mundial.
Por otro lado Chao Fei, periodista chino, afirmaba que su gobierno podía haber arreglado en dos días los daños que el temporal había provocado en las carreteras, dejando el problema al ámbito económico.
En Asia es muy difícil encontrar un patrocinador que apoye los deportes de motor, y partiendo de esa premisa casi cualquier evento puede generar pérdidas en un porcentaje peligrosamente alto de ocasiones.













