A falta de poco más de tres meses para que la temporada 2017 de el pistoletazo de salida, Toyota Gazoo Racing no está encontrando la regularidad que seguramente querría. El proyecto del ex-mundialista Tommi Mäkinen está proyectando más luces que sombras y su participación en la prueba monegasca es una interrogación aún.
Como cantaba Ricky Martin, «un pasito adelante, un pasito atrás». El historial de apariciones en test del Toyota Yaris WRC se basa en eso, en una contraposición de jornadas muy buenas con jornadas verdaderamente nefastas. Toyota no revela demasiado sobre ello, siendo los propios aficionados que se desplazan a los tramos elegidos por la alineación asiática quienes informan.
Las andanzas del coche comenzaron en un secreto casi absluto. Sus primeros 1000 kilómetros se rodaron en secreto, y se dejó ver por primera vez en Finlandia. A partir de ahí comenzó un periplo complicado en el que tuvo que lidiar con imprevistos mecánicos de toda índole – aceite, motor, suspensión… El resultado más inmediato fue la expulsión de Michael Zotos, director deportivo del proyecto.
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Pero parece que esta decisión no ha traido buenas nuevas al equipo. Su último test, que se realizó el día 20, estuvo marcado por una multitud de problemas, más aún para un coche que ofrece más dudas que otra cosa. A esta noticia se le suman también unas supuestas filtraciones sobre que Juho Hänninen y Esapekka Lappi serían pilotos oficiales de Toyota en 2017. Supuestas filtraciones que Tommi Mäkkinen ha negado.












