Cuarto en Monte-Carlo y con el bonus de haber marcado el mejor tiempo en el Power Stage, Kris Meeke afrontará el Rally de Suecia tras lograr su mejor inicio de temporada desde 2014, año en el que firmó un tercer puesto en la prueba monegasca a bordo del Citroën DS3 WRC. Ahora, bajo unas condiciones óptimas, asegura que se encuentra motivado para afrontar el segundo rally del mundial con más agresividad.
Si la esencia de la cita sueca es la nieve, este curso habrá mucha. Con ella, la formación de unos snowbanks óptimos parece inevitable. Estos muros de nieve servirán de apoyo a los pilotos, quienes pueden optar en apoyarse en ellos asumiendo el riesgo de que lo que escondan dentro pueda acabar con todo su fin de semana. Para Meeke esto supone un aliciente para arriesgar e intentar quitarse la espina de 2016, año en el cual, con cuatro tramos disputados, se pudo colocar segundo aunque finalmente sufriría un lastre de problemas que le relegarían a la vigésimo tercera posición.
«Diría que nos dirigimos este año hacia las condiciones invernales perfectas y, como mis compañeros, no puedo esperar a estar allí» comenta Meeke. «En los últimos años, sin apenas nieve, era necesario saber gestionar bajo el riesgo de quedarte atrapado en un muro de nieve al menor toque. Con estos ‘snowbanks’ más compactos esta vez, podría tratar de ser un poco más agresivo en mi pilotaje, y usarlos, y puede que necesitemos algo de adaptación. Este es un desafío emocionante que afrontaré con las mismas ganas que el Monte-Carlo».










