Parece que reinó la lógica en el mundo y por fin Miguel García podrá descansar tranquilo tras la sentencia del juicio en el que se le reclamaban 64000€ por parte de los denunciantes.
Fue absuelto de la falta de lesiones por imprudencia que se le imputaba por atropellar a trece personas en el Rally Príncipe de Asturias del año 2012.
Según la sentencia los hechos no son constitutivos de dicha falta y que al ser una prueba deportiva, «no existe la limitación de velocidad ni rigen las normas en materia de tráfico contenidas en el Reglamento General de Circulación, no habiendo incurrido dicho conductor en infracción penal».
Algunas víctimas seguirán reclamando su indemnización por lo civil aunque personalmente espero que la factura de sus abogados sea lo más posible.














