Esta abuela de 91 años no dejó pasar la oportunidad de conducir un Subaru Impreza en un circuito de autocross para comprobar lo que se siente corriendo en un rallye.
Al principio la anciana estuvo temerosa, pero poco a poco se fue relajando hasta finalmente declarar al bajar del coche que «fue muy emocionante». Os dejamos con el vídeo.














