El francés Sébastien Ogier y el británico Elfyn Evans, antiguos ex-compañeros en M-Sport y ahora retornan juntos en Toyota Gazoo Racing para 2020, parten la temporada siendo ambos el número 1 en la escuadra que dirige Tommi Mäkinen.
Ogier parte la que presumiblemente será su última temporada en el World Rally Championship con el objetivo de conseguir su séptima corona mundial, mientras que Evans busca un año más ser referente en la categoría y pelear por el título, algo que se le resiste. A pesar de ser dos pilotos fuertes y combativos, no tienen entre sí ningún trato preferencial, partiendo como los dos números uno del equipo para situar en la mejor posición posible a Toyota Gazoo Racing en 2020.
«Mi objetivo al principio de temporada no es pensar en cómo puede ayudarme mi compañero de equipo. Mi objetivo es siempre intentar centrarme en mí mismo y hacer el trabajo yo mismo, eso es lo más importante. Y sobre el resto, ya sabéis que nunca he pedido al principio de la temporada tener un estatus especial, todos merecemos la misma oportunidad al principio de la temporada. Dependiendo de lo que pueda suceder a lo largo del año, la estrategia puede darse en la segunda mitad. Pero en la primera necesitamos centrarnos en nosotros mismos y aportar lo mejor al equipo» se sinceraba el francés.
Por su parte, Evans comentó: «Creo que es exactamente lo que Seb dijo. En lo que a mí respecta, empezamos la temporada en igualdad de condiciones y, en última instancia, dependeré de mí rendimiento. Veremos lo que nos depara la segunda mitad de la temporada, pero para ser honesto, sólo me estoy centrando en dar lo mejor de mí mismo. Básicamente, depende de mí. Necesito concentrarme en lo que estoy haciendo y no pensar en otras cosas».











