Con los aplazamientos confirmados del Rally de Portugal y del Rally de Italia Sardegna, unido al ya conocido de hace unas semanas del Rally de Argentina, el WRC tiene por delante un árduo trabajo.
El WRC retomará su actividad, si nada pasa, a mediados del mes de julio con la disputa del Safari Rally y aunque quedan menos de cuatro meses para la celebración, los promotores del campeonato mundial se centrarán en encontrar fechas para las pruebas que han sido aplazadas por el COVID-19.
Olivier Cesla comentó: «Todos estamos trabajando para encontrar posibles fechas alternativas al final de la temporada, en caso de que mejore la situación del COVID-19, teniendo en cuenta la logística del campeonato, la capacidad de los equipos para viajar de nuevo y el la capacidad de los respectivos países para organizar el WRC en ese momento».












