Sébastien Ogier y Julien Ingrassia terminan la penúltima etapa de la cita británica liderando con el Ford Fiesta WRC tras comenzar la jornada en la quinta posición de la clasificación general.
Una jornada que ha quedado marcada por dos acontecimientos en Sweet Lamb. Siguiendo el orden cronológico, el primero de ellos fue el error de la pareja belga del equipo Hyundai Motorsport, Thierry Neuville y Nicolas Gilsoul. Ambos se quedaron enganchados en una cuneta durante más de 30 segundos en la primera de las pasadas por el tramo de ‘Sweet Lamb Hafren’. Su salida de carretera le ha costado bajar de la segunda a la novena posición, escalando puestos a medida que los tramos iban pasando.
El segundo de ellos fue hace escasos momentos, cuando la antepenúltima etapa deparaba el abandono del que hasta el momento era la dupla que lideraba el Dayinsure Wales Rally GB, Ott Tanak y Martin Jarveoja. Una avería mecánica a pocos kilómetros del comienzo le deja lejos del sueño de convertirse en campeón del mundo. Algo que, de haber terminado así, tendría muy cerca ya que era líder virtual de la campeonato del mundo de Rallyes hasta su abandono.
Volviendo a lo deportivo, la remontada de Sébastien Ogier no ha servido para tener un liderato plácido. Jari-Matti Latvala le sigue muy de cerca. Tan solo 4.4 segundos separan al francés del finlandés. Por detrás, Esapekka Lappi cierra el pódium teniendo un ojo pendiente de lo que pasa por delante, con una desventaja de 11.8 segundos para los cinco tramos que restan en la jornada de mañana y con otro lo que pasa detrás, ya que Craig Breen tiene al finlandés a tan solo 1.7 segundos.
Ya, a más de medio minuto, encontramos a Mads Ostberg en la quinta plaza, mientras que Paddon, Mikkelsen y Neuville son sexto, séptimo y octavo respectivamente. En el caso de Neuville, 55.5 segundos es la desventaja con la que parte para la etapa de mañana.
Kalle Rovanperä, liderando el WRC-2, y Pontus Tidemand, ambos con Skoda Fabia R5, cierran el top ten del Rally de Gales.












