Vibrante final en Alemania, con un duelo de tres contendientes por la segunda posición que no se ha decidido hasta que el úlitmo de ellos ha cruzado la meta del Power Stage. La victoria final cayó en manos de Sébastien Ogier, que llevaba casi medio año sin ganar una prueba del mundial.
El rally ha tenido cuatro clarísimos protagonistas desde el inicio. Cuatro actores que han afrontado un papel digno de pasar a la historia gracias a un fin de semana espectacular y gracias a un guión vibrante, digno de los mejores Quentin Tarantino, Guillermo del Toro o Stanley Kubrick.
El foco de atención, no obstante, se ha fijado en tres: Andreas Mikkelsen, Thierry Neuville y Dani Sordo. El trío ha librado una batalla sin tregua por alcanzar la posición de plata – Mikkelsen, sin ir más lejos, llegaba a la meta del Power Stage con los frenos ardiendo.

Ogier vuelve a ganar seis meses después
Pero antes hay que hablar del merecido campeón. Sébastien Ogier, tras medio año sin probar las mieles del éxito, ha vuelto a ser el protagonista de la película en Alemania. Ha vuelto a ser certero, a mostrarse seguro y a marcar tiempos a los que ya nos tenía acostumbrados.
Agarraba el liderato durante la tarde del sábado y no lo ha soltado más. Hasta ese instante estaba peleando con Mikkelsen, su compañero de equipo, por el oro. Pero Ogier, que de correr sabe mucho, aprovechaba el Panzerplatte para asestar dos golpes mortales a la clasificación, dejando en su favor un domingo que podía controlar.

Dani Sordo… ¡Por una décima!
El Dhrontal es un tramo que el español se conoce muy bien. Ahí, tres años atrás, hizo historia al coronarse como campeón a bordo del Citroën DS3 WRC. En esta edición ha vuelto a hacer uso de ese conocimiento para lograr dos scratch vitales de cara al desenlace de la contienda.
Con el scratch conseguido en la primera pasada Sordo se aseguraba un colchón pequeño pero importante de cara a la celebración del último bucle. Neuville le recortaría unas décimas después en la primera pasada al Sauertal, quedando la distancia reducida a menos de tres segundos.

La premisa que se daba era muy similar a la que se dio en 2013 entre ambos: una diferencia mínima y a jugársela en el Power Stage. Mikkelsen fue el primero en salir y su pasada se completó yendo de librada en librada y llegando a meta con los frenos en llamas. El siguiente en salir a pista fue Neuville, que asustaba mucho marcando un tiempo estratosférico.
Dani Sordo, por su posición previa, era el último de los tres en salir. El tiempo marcado por el belga suponía que Dani tenía que arriesgar y lo hizo: en meta empataba con el tiempo de Ogier y mantenía la segunda plaza por tan sólo una décima, el mejor resultado que ha cosechado esta campaña.

Stéphane Lefebvre y Gabin Moreau terminaron en el hospital por un accidente
La cara más triste del fin de semana la han puesto inintencionadamente los pilotos de PH Sport. Stéphane Lefebvre y Gabin Moreau resultaban heridos tras un duro accidente a alta velocidad durante el bucle matinal del sábado.
Moreau agradecía los mensajes que había recibido porque le están dando muchísimo ánimo. Según comunicaba no podrá volver a andar por ahora, su mano izquierda sigue fracturada y tiene una vértebra rota. El relato de los momentos posteriores al incidente es desgarrador: «Me resultaba imposible salir del coche». Piloto y copiloto se encuentran en hospitales diferentes separados por 200 kilómetros.

¿Y cómo ha quedado el resto de la clasificación?
Lejos de la pelea quedaban Paddon y Ostberg como únicos WRC adelantados, a más de tres minutos y medio de la cabeza. Esapekka Lappi se alzaba como campeón del WRC2, aventajando en más de un minuto a Jan Kopecký, compañero de equipo y vigente campeón nacional de la República Checa. El apartado Junior se lo llevó Simone Tempestini después de luchar con Martin Koci, segundo.
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