Marcado por la muerte de Frédéric Comte, la 67º edición del rallye de Mont-Blanc Morzine siempre será recordada tristemente.
Después de que Julien Maurin decidiera retirarse voluntariamente, Stéphane Sarrazin se quedó al frente del rallye el sólo, por lo que consiguió su tercera victoria en Mont-Blanc después de las obtenidas en 2012 y 2004.
Lionel Baud durante casi todo el rallye fue segundo, pero tuvo una salida de pista en la penúltima especial lo que le deja a Jean-Marie Cuoq casi asegurado su título.
Obtuvo unos buenos resultados en Lyon-Charbonnières y en Rouergue, Yoann Bonato consiguió otra victoria en el grupo R pero sobre todo su segundo podio consecutivo.

Justo después de él terminó el piloto Jérôme Chavanne que se ha adaptado rápidamente al Porsche GT+ del equipo Yacco.
Chavanne gana el trofeo Michelin, por delante de Eric Mauffrey y Fabrice Bect. Finalmente Manu Guigou pierde su duelo frente a Bect por siete segundos.
En decimotercer lugar, Benoît Vaillant que consigue una nueva victoria en el Trofeo Francés Renault Clio R3T y el título antes de la última prueba en el Tour de Corse.
Dentro de la 208 Rally Cup, José Antonio Suárez consiguió su tercera victoria dentro de las cinco pruebas disputadas. El español ha puntuado en los cinco rallyes disputados, por lo que el protegido de Carlos Sainz está a un paso de conseguir el título ya que tiene una ventaja de más de treinta puntos con respecto a Jordan Berfa, segundo clasificado en el Mont-Blanc.

En la Opel Adam Cup, Florian Bernardi sigue conservando las posibilidades de ganar el título al acabar por delante de Nicolas Rouillard mientras que Rémi Jouines terminó lejos de las plazas de arriba al sufrir una penalización de cinco minutos por una ayuda ilegal.
En el Campeonato Junior, Laurent Pellier obtuvo la victoria y el título a falta de dos rallye para el final del Campeonato.














