Era la penúltima etapa y el francés salió a por todas, como suele decirse «suero o champán». Loeb y Elena mandaron en la primera parte de la especial, recortando casi tres minutos a Peterhansel.
Sin embargo, al principio de la segunda parte de la especial, tras cruzar la neutralización un pinchazo al tocar una roca pequeñas les hacía parar al duo francés en la especial para cambiar la rueda, lo que reducía toda ventaja obtenida durante la primera parte.
Aún así el francés se recompuso de este percance y siguió en cabeza por delante de Peterhansel. Al llegar a la meta, Loeb solo pudo recortar 18 segundos a Peterhansel, lo que le deja ya alejado de la victoria a falta de una etapa de tan solo 64 kilómetros.
Sébastien Loeb: «Fuimos al máximo en la primera parte de la especial y le recortamos casi 3 minutos a Peterhansel. Pero llega el segundo tramo y en la primera curva ¡Una piedra de nada, de las que hay mil! y tuvimos que parar a cambiar. Ahora mismo las diferencias son muy grandes, y preferí bajar los brazos porque ya no se puede hacer mucho.»













