Bonato (Citroën C3 R5) era consciente de que el segundo puerto de montaña del nacional francés iba a ser determinante para poder engancharse a la pelea por el título. Tras dos resultados pobres, el piloto de CHL Sport Auto encaraba el Rallye de Mont Blanc en tercera posición de la general del campeonato, cediendo 41 puntos con Bryan Bouffier (Hyundai i20 R5). Perder en Morzine, restando sólo tres pruebas más hasta la conclusión del curso, no parecía una opción viable.
Y así lo hizo saber al resto de la parrilla que formaba la lista de inscritos del rally. Tras un primer día perfecto donde marcaba todos los scratch posibles, Yoann Bonato se marchaba al sábado con medio minuto de ventaja sobre Bouffier. El domingo atacaba en Côte d’Arbroz y volvía a aumentar el colchón hasta los cuarenta segundos. Restaban cinco tramos y a Bonato le bastaba con controlar a Bouffier.
El piloto del Hyundai intentó recortar diferencias con el líder, y hasta la penúltima especial consiguió volver al medio minuto de desventaja. La distancia parecía difícil de revertir y bien podía haberse dedicado a asegurar la plata de no ser por la presión que ahora ejercía Quentin Gilbert (Skoda Fabia R5). La fortuna sonrió -y de qué manera- a Bonato cuando Bouffier tenía que abandonar en el tramo siguiente, el número trece de un total de catorce, por problemas mecánicos. Ello no sólo dejaba en bandeja la victoria a Yoann sino que, además, le devolvía de lleno a la lucha por el título.
Ahora, tras Mont Blanc, tras su sprint frenético y tras la caída de Bryan Bouffier cuando ostentaba el maillot del campeonato galo, uno y otro empatan a puntos a falta de tres resultados más hasta el final de año. Se reinicia así un campeonato apasionante que, si bien hacia el ecuador parecía decidirse por infortunios de Bonato, ha vuelto a animarse -y de qué manera- con un inesperado empate de los dos escaladores más rápidos del plantel nacional.
Además, con esta victoria iguala Yoann a Jean Ragnotti con un total de dos. También supera a Jean-Marie Cuoq, otro piloto histórico del nacional de Francia y único piloto en la historia en lograr un doblete (ganar el campeonato de tierra y el campeonato de asfalto el mismo año), quien sólo había logrado una victoria en Morzine.














