Tras un año sabático del equipo francés, Citroen llegaba a Monte-Carlo siendo uno de los máximos favoritos para llevarse la primera victoria del año. Sin embargo, no salío nada como esperaba el equipo.
Por una parte, una salida de carretera de Stéphane Lefebvre en la primera jornada lastraba en los tiempos al francés, que consiguió un scratch con el nuevo Citroen C3 WRC. Por otra, la punta de lanza de Citroen Racing, Kris Meeke, sufrió un accidente en la segunda etapa. A partir de aquí, continuó hasta que un golpe con otro coche en el enlace le dejaba sin opciones de terminar.
El mejor del equipo francés, aunque con diferente coche, fue Craig Breen. El irlandés peleó por entrar en pódium con el Citroen DS3 WRC, aunque finalmente pudo ser quinto en la clasificación general.
Yves Matton, tras el Rally, comentó: «Esperaba un mejor resultado sobre todo después de las pruebas que hicimos buenas indicaciones. Después de un Rally en el que no salió nada según lo planeado, nuestras razones de satisfacción residen en Craig Breen, quien hizo una prueba regular y eficiente. No estuvimos bien, pero continuamos con un espíritu positivo para el Rally de Suecia «.












