Economía y rallyes siempre han ido estrictamente unidos. Es un deporte caro, desagradecido a veces, y que pese a dejarnos imágenes preciosas no exime que en el lado del piloto llegue a volverse un auténtico infierno.
En España, sin ir más lejos, tenemos algún campeón que actualmente no puede salir a los tramos por no tener la capacidad de cerrar un programa.
Bernardo Sousa, campeón de Portugal en 2010 y cuarto en el SWRC en 2011, ha tomado la decisión de retirarse. Las causas, según alega, están relacionadas con falta de apoyos y con un patrocinador que no cumplió con su compromisos.
“Me faltan apoyos y hay un patrocinador que no asumió sus compromisos. No tiene sentido continuar en esta situación. Doy por cerrado este capítulo de mi vida. Por un lado estoy dolido, pero por otro esta es la realidad de nuestro país. Sinceramente, estoy tranquilo” comentaba Sousa, que seguirá no obstante con su equipo de competición y no descarta nuevas noticias de éste en un futuro.

Una trayectoria marcada por los altibajos
La carrera deportiva de Bernardo Sousa comenzó trazando una línea ascendente. El maderiense, alternando un Peugeot 206 S1600 y un Skoda Fabia Tdi completaba en 2006 su primera temporada como profesional, siendo séptimo en el campeonato de Madeira y vigésimo segundo en Portugal.
2007 fue su año de adaptación en un Mitsubishi EVO X R4 que, en 2008, le llevaría a correr en el PWRC (el antiguo mundial de rallyes de producción). Con resultados discretos volvió a intentarlo en 2009, aunque el resultado terminó siendo prácticamente el mismo.
En 2010 saboreó las mieles del éxito por fin. Lograba su primera victoria en el nacional portugués y, a pesar de sufrir tres abandonos seguidos, acabó levantando el trofeo de campeón de Portugal, imponiéndose a Vítor Pascoal y a Ricardo Moura, también maderiense.

Al año siguiente se produciría un punto de inflexión importante de cara a los acontecimientos posteriores. Sousa realizaba un programa completo en el SWRC (el mundial de vehículos de tipo S2000) alternando un Ford Fiesta S2000 y un Peugeot 207 S2000. Acabó cuarto y con las arcas en números rojos. En consecuencia sólo pudo acudir a tres citas en 2012: en dos lo haría como parte de la caravana de seguridad y en el otro abandonaría.
En 2013 volvió a intentar ganar el nacional portugués pero los abandonos lastraron sus magníficas actuaciones: en los tres únicos rallyes que terminó se subió al escalón central del podio. La locura de 2012 volvió a repetirse en 2014 con un Ford Fiesta RRC y los resultados terminaron siendo aún peor que en aquella ocasión.
ACSM, el equipo español, se fijaría en él para intentar trazar un programa en el WRC2 con un Peugeot 208 T16 R5. Sousa no se lo pensó dos veces y aceptó el reto, cebándose de nuevo con él la mala suerte de los abandonos: cuatro en las cuatro pruebas que disputó. El piloto se terminó desquitando en las redes sociales alegando que el coche no estaba bien preparado.
El Sol comenzaba a ponerse en la carrera de Sousa, que arrastraba varios años de sacrificios en vano. Finalmente 2016 ha sido la gota que ha colmado el vaso y, por problemas financieros y por culpa de patrocinadores que no pagaban, el de Madeira ha decidido poner fin a su carrera deportiva.














