El equipo ha tenido que detener la marcha para ajustar un tornillo y traspasar los depósitos mientras perdían posición en una nube de polvo que lo hizo más complicado.
No obstante han logrado retomar esta segunda fase disfrutando de los paisajes que esta segunda jornada les ha traído, en palabras de Sara García muy parecidos a los de Marruecos por lo que es un terreno donde se sienten como pez en el agua.
Los pilotos se sienten fuertes para continuar hacia la tercera fase del Dakar que este año se disputa en Arabia Saudí con una geografía heterogénea que hace de cada jornada un gran reto para las motos de los españoles.












