Este fin de semana el británico Elfyn Evans regresó al WRC2 para defender su temporada y tratar de auparse como vencedor del WRC2 de este año con el Ford Fiesta R5 Evo de M-Sport tras alzarse como vencedor del Campeonato Británico de Rally con una montura de iguales prestaciones.
Ya comenzó el Rally de Francia liderando marcando el mejor crono en el primer tramo aunque en los dos tramos siguientes Jan Kopecky marcó los dos scratch tratando de demostrar que él y el Skoda Fabia R5 también pueden pelearle la victoria a la dupla británica, y así fue durante todo el rally, con ambos pilotos repartiéndose los scratch de principio a fin pero decantándose la balanza hacia el piloto británico, que se llevó la victoria por 33.3 segundos sobre el checo.

Tras ellos, al principio del rally se mantenía como podía Kevin Abbring con el novedoso Hyundai i20 R5 hasta que en la SS6 comenzaban los problemas para la montura coreana, donde una fuga de agua dañaba gravemente el motor y les obligaba a abandonar. Desde ese momento la tercera plaza quedó en manos de Yoann Bonato, que en un principió mantenía una intensa pelea con Jose Antonio Suárez, pero que tras su accidente y consiguiente abandono le dejaron solo para llevarse la tercera plaza final del rally a 3:39.6 minutos de la cabeza.
Tras ellos finalizaron Julien Maurin con su habitual Skoda Fabia R5 a 4:10.1 minutos y Pierre-Louis Loubet con su Citröen DS3 R5 a 33:23.3 minutos de la cabeza siendo así el último clasificado del WRC2.













